Javier Forlenza inició recorridos por distintos puntos de la provincia con el mensaje de que es necesario una renovación profunda que ponga en el centro a las personas y a los problemas que afrontan cotidianamente.
En esas primeras visitas planteó tres ejes prioritarios: la inseguridad, la reforma educativa y el fortalecimiento de la salud pública.
En materia de seguridad sostuvo que no se puede naturalizar vivir con miedo y propuso una estrategia integral que combine prevención, uso de tecnología y decisión política para recuperar el control en los barrios. “El Estado tiene que actuar con firmeza donde hoy predomina el delito”, afirmó.
Respecto a la educación destacó que el sistema requiere una transformación que lo conecte con el mundo actual: innovar y modernizar contenidos, y acompañar a docentes y estudiantes con herramientas del siglo XXI.
En cuanto a la salud pública advirtió sobre la saturación del sistema y la necesidad de mejorar la atención: “La salud no puede esperar. Hay que garantizar cercanía, eficiencia y calidad en cada prestación”, indicó, ante el crecimiento de personas fuera del sistema.
“El cambio no es un discurso, es una decisión. Y esa decisión es renovar de verdad”, concluyó.
Con una agenda territorial activa y un discurso directo, Forlenza busca posicionarse como una alternativa que interpela la situación actual y propone una transformación concreta para la provincia.



