Mónica Farro tuvo que someterse a una cirugía mamaria imprevista, lo que volvió a poner en debate las intervenciones estéticas y la salud de las figuras públicas. La actriz uruguaya explicó que fue atendida por el cirujano plástico Alberto Ferriols —figura conocida en los medios y vinculado anteriormente con Beatriz Salomón— después de un problema con una de sus prótesis que exigió una corrección urgente.
Antes de entrar al quirófano en la clínica La Providencia, Farro comentó que la operación no estaba programada pero era necesaria. Allí estuvo acompañada por el doctor Ferriols, quien precisó que la intervención consistiría en reconstruir la zona donde la prótesis había sufrido un daño en la estructura interna del bolsillo capsular.
La actriz reconoció nervios por la operación y aclaró que no se trataba de una decisión estética voluntaria. El cirujano puntualizó que no era la prótesis en sí lo que inicialmente parecía dañado, sino el bolsillo que la contiene. Farro añadió que acudía con su marido y acompañantes y que confiaba en el equipo médico.
Por qué Mónica Farro debió operarse los senos
En el postoperatorio Farro detalló la evolución: unos veinte días antes había notado la mama “como suelta” y pensó que la prótesis se había roto. Tras realizar ecografías con el doctor Ferriols, comprobaron que la prótesis aparentaba estar bien, y que el problema era la cápsula o el bolsillo que sostiene el implante, con retracción muscular asociada.
Durante la cirugía confirmaron que la prótesis estaba efectivamente rota al extraerla, por lo que la intervención resultó necesaria. Farro subrayó que la operación no fue por gusto ni por vanidad, sino por una necesidad médica que debía resolverse.
En su recuperación agradeció al equipo del doctor Ferriols y expresó su alivio por haber realizado el procedimiento para dejar todo en buen estado, reiterando que la intervención respondió a un motivo de salud más que a una decisión estética.
Las confesiones íntimas y las ofertas millonarias recibidas por Farro
Además de la intervención, Farro fue noticia por una entrevista en la que habló de los prejuicios hacia quienes trabajan con su cuerpo. Recordó su paso por Canal Playboy y comentó que la percepción pública suele exagerar aspectos de su vida sexual.
Comentó haber recibido propuestas económicas por encuentros sexuales, y rechazó la idea de aceptar grandes sumas a cambio de sexo, destacando que prefería preservar sus relaciones personales. Con ironía señaló que, aunque recibió ofertas millonarias, no le resultaba una opción aceptarlas por preservar una pareja o su intimidad.
Farro distinguió su trabajo artístico de la prostitución y defendió su independencia económica: dijo vivir de su trabajo y mantenerse por sus propios medios, sin depender de otros, y afirmó que el lujo no ha sido una motivación en sus decisiones.
Sobre su actitud frente a las propuestas económicas, enfatizó que no se compra con regalos ni dinero y que actúa según sus propios deseos. También habló de su manera de vivir la sexualidad: cuando fue infiel, fue en contextos de deseo personal, algo que ella considera distinto a recibir dinero por sexo. Se definió como una persona sexualmente dominante.
Farro insistió en que su comportamiento sexual y sus decisiones personales están determinadas por sus propios criterios y no por las expectativas ajenas.
Sexualidad, pareja y desafíos en la vida de Mónica Farro
La actriz admitió disfrutar de la vida en pareja aunque haya pasado por rupturas dolorosas. Comentó que en distintos momentos de su relación la frecuencia de encuentros fue alta, lo que ilustró como parte de su vida privada.
Sobre el feminismo, dijo identificarse como feminista a su manera: valora ciertas expresiones de autonomía y placer, pero no se reconoce en posturas extremas. Apreció el papel de los hombres en su vida sin depender económicamente de ellos, y rechazó la violencia de género recordando experiencias pasadas.
En referencia a su trayectoria en el género del teatro de revista, afirmó que marcó una etapa y que, tras su paso, ese formato perdió presencia. Reconoció que su figura atrae público y que ello se ve reflejado en la respuesta de la gente.
Finalmente reafirmó su autonomía: dijo que ha sido siempre responsable de su vida y sus bienes, que posee propiedades en Uruguay y en el exterior, y que nada le fue regalado, sino fruto de su trabajo y decisiones personales.



