El ejército iraní anunció que responderá a Estados Unidos después de que el destructor estadounidense USS Spruance disparara contra el buque de carga iraní Touska en el Golfo de Omán, en un nuevo episodio de tensión en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de petróleo y gas.
Un portavoz del mando central del ejército iraní, Khatam al-Anbiya, citado por la agencia ISNA, advirtió: “Las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán pronto responderán y tomarán represalias contra esta piratería armada y el ejército estadounidense”. El vocero también acusó a Washington de haber “violado el alto el fuego” vigente desde el 8 de abril.
Las declaraciones iraníes se difundieron después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informara en la red Truth Social que el buque no acató las advertencias para detenerse.
Según el mandatario, la tripulación del carguero —de casi 900 pies de eslora y sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntas actividades ilícitas— ignoró las instrucciones del destructor USS Spruance y la nave fue interceptada tras un disparo dirigido a la sala de máquinas.
“Hoy, el carguero iraní TOUSKA intentó atravesar nuestro bloqueo naval y no le fue bien. Nuestra nave de la Marina lo detuvo abriéndole un agujero en la sala de máquinas”, escribió Trump en Truth Social.
El presidente añadió que, por el momento, “los marines estadounidenses tienen la custodia total del buque” y que se está inspeccionando la carga que transportaba la embarcación.
El incidente se produjo en una de las principales rutas marítimas del mundo y se enmarca en la elevada tensión entre Washington y Teherán por el control del tránsito en la región. El estrecho de Ormuz es un paso estratégico por el que circula una parte significativa del petróleo comercializado internacionalmente.
El hecho coincide con gestiones diplomáticas encaminadas a una nueva ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Trump había anunciado previamente el envío de representantes estadounidenses a Pakistán para retomar el diálogo, tras un primer encuentro que no arrojó avances sustanciales, aunque la participación iraní en esas conversaciones no estaba confirmada.
Persisten diferencias en temas clave como el programa nuclear iraní, la influencia regional de Teherán y el control del tráfico marítimo en el Golfo. Además, Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre buques con destino a puertos iraníes que Irán considera ilegítimo.
En ese contexto, autoridades iraníes han advertido que no permitirán el paso libre por el estrecho mientras sus exportaciones estén restringidas.
“Es imposible que otros pasen por el estrecho de Ormuz mientras nosotros no podamos”, declaró recientemente el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Bagher Qalibaf.
La situación en la zona sigue siendo volátil: decenas de embarcaciones esperan autorización para cruzar el paso marítimo mientras continúan los controles y restricciones de Estados Unidos e Irán. La interrupción del tráfico comercial podría afectar el suministro global de energía y de otros bienes esenciales.
(Con información de AFP)



