21 de abril 2026 – 11:41
Desde marzo los bancos redujeron las tasas, y varias líneas de crédito pasaron a niveles de un dígito. El interés del público mostró una recuperación, pero los altos requisitos de ingresos y los estrictos filtros crediticios siguen limitando la recuperación del mercado hipotecario.
Las operaciones de compraventa aún no se reactivaron, aunque las consultas aumentaron.
Los créditos hipotecarios siguen limitados
En RE/MAX, una de las principales inmobiliarias del país, indican que las consultas “han ido aumentando de a poco desde enero”. Añaden que, si bien las tasas de interés son relevantes, el factor decisivo para quien busca un préstamo es el monto de la cuota, el total a financiar y la aprobación del crédito; esos elementos determinan la capacidad de pago del solicitante.
Por ahora, el mayor número de consultas no se traduce en un aumento de créditos otorgados. La barrera principal sigue siendo el nivel de ingresos exigido por las entidades financieras. Para un crédito equivalente a u$s 100.000, financiando el 80% del valor de la propiedad, la cuota actualmente ronda entre $750.000 y $1.000.000, según el banco y las condiciones del préstamo. Eso implica exigencias de ingresos familiares mensuales próximas a los $4 millones para poder calificar en muchos casos, lo que deja fuera a una amplia porción de asalariados afectados por la caída del salario real en el primer trimestre del año.
Además del ingreso mínimo, los bancos mantienen criterios estrictos para aprobar nuevas líneas: empleo formal comprobable, antigüedad laboral mínima, bajo nivel de endeudamiento y buen historial crediticio. En muchos casos el scoring requerido sigue siendo alto. Recientemente, Banco Nación flexibilizó parte de ese scoring para ampliar el universo de potenciales tomadores, pero las entidades continúan adoptando posturas prudentes frente al riesgo y priorizan a quienes tienen ingresos estables y alta capacidad de repago.


