La guerra en Medio Oriente no solo alteró los precios del petróleo, el gas y los fertilizantes a nivel internacional; también empezó a afectar un mercado menos visible pero en fuerte crecimiento: el pistacho. El conflicto, iniciado a fines de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán, puso tensión sobre una cadena de suministro clave para este fruto seco, cuya producción mundial está muy concentrada en pocos países y depende en gran medida del tránsito comercial por el Estrecho de Ormuz.
Como consecuencia, el precio internacional del pistacho alcanzó en marzo su nivel más alto desde 2018. Para la campaña 2025/26, Estados Unidos lidera la producción mundial con cerca de 713.000 toneladas, alrededor del 65% de la oferta global, principalmente desde California. Le siguen Irán, con unas 200.000 toneladas (aprox. 13% del total), y Turquía, con cerca del 11%. En conjunto, estos tres países explican aproximadamente el 94% de la producción mundial.
La importancia de Irán es aún mayor en el comercio internacional: mientras gran parte de la producción estadounidense se destina al consumo interno, Irán concentra cerca del 30% de las exportaciones mundiales de pistacho.
El Estrecho de Ormuz, eje del comercio
Un factor logístico clave es que gran parte del comercio regional transita por el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para embarques tanto energéticos como agrícolas.
Las interrupciones en el tráfico marítimo y las complicaciones operativas elevaron los costos de transporte y disminuyeron la disponibilidad del producto en los mercados internacionales.
A esto se sumaron problemas previos en Irán, como una sequía que afectó la cosecha de 2025, sanciones internacionales, tensiones internas y cortes de internet que dificultaron las operaciones comerciales con compradores extranjeros.
Precio récord en ocho años
Según el Financial Times, el precio del pistacho llegó en marzo a u$s4,57 por libra, lo que equivale a algo más de u$s10 por kilo, el nivel más alto desde 2018. Las series de Federal Reserve Economic Data (FRED) muestran que, tras un largo periodo de estabilidad, los valores comenzaron a acelerarse después del inicio del conflicto.
Además del choque de oferta, el mercado enfrenta una demanda en aumento. Entre los factores que impulsan el consumo están la popularidad de productos elaborados con pistacho —como chocolates premium, postres y otras preparaciones gourmet, incluido el llamado “chocolate de Dubái”— y la mayor preferencia por alimentos sofisticados.
Simultáneamente, el pistacho ganó protagonismo como alimento funcional por sus aportes nutricionales: alto contenido proteico, grasas saludables, minerales y aporte energético.


