Cada vez más pequeñas y medianas empresas afirman que están considerando reducir su plantel, en un contexto de menor optimismo y mayores dificultades para contratar talento.
Según la medición del IAE, la presión impositiva se ha consolidado como la principal preocupación de las pymes, desplazando a la inflación. Ante la consulta sobre qué reforma tendría mayor impacto positivo en sus empresas, casi tres de cada cuatro empresarios señalaron la reforma fiscal por encima de la laboral.
El relevamiento muestra un panorama de cautela. El informe de la casa de estudios indica que la combinación de menor optimismo, dificultades para contratar y una mayor inclinación a reducir personal configura un escenario desafiante para las pymes en los próximos meses.


