El domingo 26 de abril Gladys “La Bomba” Tucumana ingresó a la casa de Gran Hermano y aprovechó la entrada para entonar su clásico “Pollera amarilla” y promocionar su emprendimiento: una línea de empanadas que lanzó hace aproximadamente un año y que mantiene la receta de su provincia natal.
Horas después, la periodista Marina Calabró, en Lape Club Social, afirmó que ese minuto de exposición y los planos en los que se veían las empanadas habrían tenido un alto valor publicitario. Según sus palabras, “el segundo en Gran Hermano de publicidad creo que está diez palos ochocientos”. Calabró añadió que, tomando ese valor por el tiempo de pantalla en el que aparecieron las empanadas, su cálculo arrojaría un monto total del orden de cientos de millones de pesos (mencionó la cifra de unos 600 millones de pesos), señalando que la presencia del producto en cámara se monetiza y se considera publicidad.
En la entrada a la casa, Gladys anunció: “Les traje mis empanadas y algo más…”, aprovechando así la visibilidad del programa para dar a conocer su producto. Las cifras citadas por Calabró son estimaciones difundidas en el programa y se presentan como tal.

