Meryl Streep criticó cómo se construyen los personajes en muchas películas actuales, en particular por la influencia del cine de superhéroes.
En una entrevista durante la promoción de la secuela de El diablo viste a la moda 2, la actriz fue consultada sobre la forma en que se presenta su personaje en la nueva entrega.
Streep comentó que percibe una tendencia general en el cine contemporáneo hacia la simplificación de los roles narrativos.
“Creo que ahora tendemos a ‘marvelizar’ las películas. Tenemos a los villanos y tenemos a los buenos, y eso es muy aburrido”, afirmó.
La actriz, de 78 años, añadió que ese esquema narrativo reduce la complejidad de los personajes y limita la representación de matices humanos en las historias.
“Lo que es realmente interesante de la vida es que algunos héroes tienen fallas y algunos villanos son humanos e interesantes y tienen sus propias fortalezas”, explicó.
El término que empleó Streep alude a las producciones asociadas a Marvel, el estudio detrás de franquicias comerciales como Iron Man, Captain America, Black Panther y Hulk.
Esas películas han consolidado un modelo narrativo con una distinción clara entre héroes y antagonistas, muy extendido en la cultura cinematográfica actual.
Streep contrastó ese enfoque con su preferencia por historias que muestran personajes con ambigüedad moral y emocional.
“Eso es lo que me gusta de esta película. Es más compleja”, dijo en referencia a la nueva entrega, en la que retoma el papel de Miranda Priestly.
El regreso de la franquicia retoma la historia original de 2006, en la que Anne Hathaway interpretó a Andrea Sachs y volvió a trabajar con la editora Miranda Priestly, personaje inspirado en la figura editorial Anna Wintour.
Durante la promoción, Streep también señaló que la secuela refleja cambios en el entorno laboral de la moda ocurridos en las últimas dos décadas.
“Creo que han encontrado algo verdadero sobre el negocio [de la moda] en la actualidad”, comentó al referirse a esas transformaciones desde la primera película.
En la entrevista se abordó además el uso de tecnología en el trabajo; al preguntarle si su personaje usaría herramientas de inteligencia artificial, respondió que no, y que contaría con asistentes para esas tareas.
La película original está basada en la novela de Lauren Weisberger, inspirada en su experiencia laboral en una publicación de moda, y se convirtió en un éxito cinematográfico tras su estreno en 2006.

