Maxi López, exfutbolista, está involucrado en una disputa judicial por su departamento en el piso 35 del edificio Chateau Libertador. La causa reúne reclamos cruzados entre López y quienes alquilaron la unidad desde 2020.
En 2020 la propiedad fue alquilada a una abogada de La Plata y su familia por un contrato de tres años. El contrato lo gestionaba María Concepción Rojas, madre de López y apoderada de sus bienes. Según la versión pública, durante los primeros 18 meses se pagaron 3.000 dólares mensuales en efectivo y luego 3.500 dólares.
En noviembre de 2023 la inquilina comunicó que no renovaría y que dejaría el departamento en febrero. En diciembre, la madre de López y la inmobiliaria realizaron una inspección sin advertir problemas relevantes. Sin embargo, el 15 de febrero, cuando la unidad ya estaba vacía, se denunció que el departamento presentaba daños importantes: pisos rayados, anafes rotos, azulejos perforados, cocina sucia, electrodomésticos averiados y deterioro del tapizado del palier.
López decidió no devolver el depósito de garantía, que rondaría los 7.000 dólares, y contrató una reparación integral del inmueble que, según la denuncia, demandó cerca de 90.000 dólares. Para acreditar el estado del departamento intervino un escribano y se presentó una demanda por daños, perjuicios, daño moral y privación de uso; el reclamo supera los 140 millones de pesos.
La ex inquilina presentó una contrademanda solicitando la devolución del depósito y el pago de impuestos y expensas extraordinarias. Además, la inquilina alega que López y su hijo habrían utilizado el departamento durante el verano, aun cuando el contrato estaba vigente; como pruebas menciona un chat, imágenes de seguridad y recibos del restaurante del edificio que, según su versión, muestran la presencia de López y su hijo en enero y parte de febrero.
La causa se tramita en el Juzgado N° 47, a cargo de Juan Pablo Lorenzini, y contiene fotos, chats, recibos y testimonios. Corresponde ahora a la Justicia determinar qué daños son imputables a un uso normal, cuáles exceden el desgaste habitual y si existió mala fe o un uso indebido del inmueble durante el período de alquiler.

