María Victoria «Negra» Olalla, concejal de San Martín y secretaria general de la Asociación Obrera Textil local, habló con LaNoticiaWeb sobre la declaración del ministro de Economía, Luis Caputo, en la que afirmó no haber comprado nunca ropa «en la Argentina». Olalla calificó la frase como un agravio hacia la industria nacional.
Olalla sostuvo que el comentario refleja la postura del Gobierno en contra de la producción local y afirmó que la expresión perjudica a los empresarios textiles que invierten en la industria del país.
Además señaló que declaraciones como esa resultan ofensivas en un contexto de reducción de aranceles y apertura a las importaciones. Según Olalla, en el último año las importaciones crecieron un 170 % y medidas como el RIGI agravaron la situación de sectores como el textil, el metalúrgico y el del calzado. Dijo que la frase de Caputo no la intimida.
Por otra parte, Olalla afirmó que «de cada 10 máquinas, siete están paradas» y estimó que la industria opera al 40 % de su capacidad. Describió la situación como «heridos de gravedad, en un coma profundo» y criticó la falta de reacción del Gobierno.
“Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo”: Caputo defiende la apertura mientras la industria textil se derrumba
Olalla también cuestionó la reforma laboral promovida por el Gobierno, que, dijo, fue redactada por grandes directivos y no generará empleo real. Afirmó que el incremento de importaciones y la ausencia de una reforma impositiva que alivie la carga sobre las empresas locales son los principales factores que afectan al empleo, no los trabajadores.
Sobre la propuesta del banco de horas, Olalla indicó que eliminar el pago por horas extras equivale a una reducción salarial: acumular horas para tomar días compensatorios no sustituye la necesidad de recibir dinero para cubrir gastos básicos. Calificó esa medida como otra estafa hacia los trabajadores.
El sector textil es uno de los más afectados por la competencia de las importaciones.
La concejal, que pertenece a Fuerza Patria, afirmó que en San Martín se perdieron más de 250 puestos en el sector textil. Criticó además las denominadas «salidas voluntarias» o retiros que, según dijo, en la práctica son despidos encubiertos cuando los empleadores ofrecen indemnizaciones pagadas en cuotas.
Para Olalla, no puede existir equilibrio entre la industria nacional y un régimen que facilita la entrada de productos extranjeros con mano de obra de bajo costo. Señaló que la baja de aranceles permitió la llegada de ropa procedente de países como China, Brasil, Taiwán o Bangladesh y que la falta de políticas proteccionistas demuestra desinterés por la producción local; consideró además que la declaración del ministro refleja ese desdén.

