La rivalidad entre Mariana Fabbiani y Karina Mazzocco, que ya tenía antecedentes, fue admitida públicamente recientemente. El conflicto se remonta a la llegada de Fabbiani al canal América, cuando su desembarco implicó cambios en la grilla: programas como Intrusos y A la tarde cedieron parte de su horario para que Fabbiani presentara DDM, un desembarco vinculado además al acuerdo del canal con la productora Mandarina, propiedad del marido de Fabbiani, Mariano Chihade. Ese corrimiento generó recelos entre colegas como Flor de la Ve y Karina Mazzocco, que desde entonces miraron con distancia a Fabbiani.
La tensión volvió a hacerse visible cuando Angel de Brito anunció que A la tarde dejaría de salir al aire. En el mismo momento, Fabbiani protagonizó una reacción televisiva que fue interpretada por algunos como una celebración de la noticia. Ella negó haber festejado y pidió disculpas tanto en privado como públicamente, pero la respuesta de Mazzocco fue fría: no contestó el mensaje de disculpas y respondió con un “besito” irónico.
Entrevistada, Fabbiani admitió por primera vez que percibió “hostilidades” por parte de Mazzocco desde su llegada al canal y dijo no haberse sentido bienvenida. Reiteró que no celebró la pérdida de puestos de trabajo y explicó que su gesto sonriente fue fruto de un malentendido técnico y de un momento que le “enganchó la cucaracha” —expresión que utilizó para justificar lo ocurrido—, por lo que pidió perdón. Pampito, en el programa Puro Show, defendió a Fabbiani y afirmó que la conocía y que la consideraba incapaz de festejar ese tipo de situaciones; también dijo haber notado que Fabbiani no estaba bien el día de su descargo.
En síntesis, la disputa combina viejas fricciones profesionales por cambios en la programación y la percepción de hostilidad entre colegas, un incidente reciente que generó reproches públicos y disculpas, y declaraciones contrapuestas sobre las intenciones y el comportamiento de ambas partes.

