15 de mayo de 2026
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Arcos lunares en Yosemite, fenómeno nocturno anual poco visto

En las noches despejadas de primavera y verano, el Parque Nacional Yosemite ofrece uno de los pocos lugares del planeta donde se pueden ver los moonbows o arcos lunares, un fenómeno óptico nocturno inusual y poco frecuente.

Estos arcos se forman cuando la luz de la luna llena se refleja y se refracta en las gotas de agua que generan las cascadas de Yosemite. A simple vista suelen percibirse con un tono plateado, aunque las cámaras digitales pueden capturar los colores propios de un arcoíris diurno.

La regularidad de ciertas condiciones naturales en Yosemite hace que este espectáculo ocurra casi todos los años, lo que convierte al parque en uno de los puntos más confiables del mundo para su observación, según explica la revista National Geographic.

Temporada, condiciones y predicción de los moonbows en Yosemite

La mejor época para ver moonbows en Yosemite va de la primavera hasta mediados del verano, en torno a las lunas llenas.

Para la temporada 2026, la última ventana predecible para observar este fenómeno se sitúa entre el 28 de mayo y el 3 de junio, debido a un invierno con menos precipitaciones y un deshielo adelantado.

Para que sea visible se requieren varias condiciones: luna llena o casi llena; cielo despejado en la zona lunar; suficiente neblina producida por las cascadas; oscuridad total con el sol bien por debajo del horizonte; ausencia de obstáculos (montañas o acantilados) que bloqueen la luz lunar; y un ángulo de incidencia adecuado para crear el arco.

La predicción de moonbows ha mejorado gracias a métodos científicos. En 2005, el profesor Donald Olson y su equipo de la Texas State University modelaron con precisión el momento y la ubicación de estos arcos utilizando cámaras, software astronómico y observaciones de campo.

Desde 2018, Brian Hawkins publica pronósticos detallados para Yosemite, facilitando que tanto aficionados como fotógrafos planifiquen sus salidas. Las predicciones modernas combinan cálculos astronómicos y datos climatológicos para identificar las mejores noches para intentar ver un moonbow.

Historia y tradición de la observación de moonbows en el parque

El interés por los moonbows en Yosemite se remonta al siglo XIX, cuando el naturalista John Muir describió los efectos de la luna llena sobre las cascadas. Muir señalaba que estos “lunar rainbows” podían observarse en Yosemite Falls siempre que hubiera suficiente luz lunar y neblina.

Hoy se sabe que esas condiciones son necesarias pero no suficientes: las predicciones actuales son más estrictas porque consideran también factores como la transparencia del cielo, la ausencia de obstáculos para la luz lunar y el ángulo exacto de incidencia. Los relatos de Muir inspiraron a generaciones de naturalistas y sentaron las bases de investigaciones posteriores.

La documentación de moonbows ha continuado gracias a fotógrafos, videógrafos y aficionados que buscan nuevas maneras de registrar este fenómeno raro.

Experiencias y desafíos de quienes buscan moonbows

La comunidad de fotógrafos que acude a Yosemite comparte el interés por la naturaleza y la fotografía nocturna. Buscar un moonbow suele implicar esperar horas en la oscuridad, con terreno húmedo y resbaladizo, el ruido constante de las cascadas y temperaturas bajas.

Personas como Brian Hawkins —que empezó a registrar moonbows en 2011— y el cineasta Steven Bumgardner han difundido técnicas y recomendaciones para facilitar la observación y la captura fotográfica de este fenómeno.

Las salidas nocturnas conllevan riesgos reales. Muir relató un episodio cercano a lo fatal al ser arrastrado por la fuerza del agua, y hoy los fotógrafos describen jornadas extenuantes fuera de los senderos señalizados, donde un paso en falso puede provocar un accidente.

Capturar un arco lunar completo, sobre todo en lugares como Yosemite Falls, se considera un logro especial y en ocasiones genera reacciones entusiastas entre quienes asisten.

Consejos prácticos para presenciar un moonbow en Yosemite

El acceso más directo a Yosemite es desde el aeropuerto de Fresno, a unas dos horas y media en coche; también hay rutas desde San Francisco, Oakland, San José y Sacramento. Para el verano de 2026 no se exigirán reservas horarias para entrar al parque, aunque se esperan congestiones y dificultades de estacionamiento, sobre todo los fines de semana.

El alojamiento en Yosemite va desde campamentos hasta el hotel The Ahwahnee, pero en verano las plazas suelen agotarse con rapidez. Opciones para comer recomendadas incluyen Curry Village y el bar de The Ahwahnee.

La época ideal para intentar ver un moonbow es la que va de la primavera al inicio del verano, en las fechas indicadas por predictores como Brian Hawkins.

Se aconseja llevar calzado con buena tracción y estar preparado para mojarse, ya que la neblina de las cascadas puede ser intensa. La observación puede exigir caminatas nocturnas y paciencia, pero quienes presencian un moonbow resaltan la singularidad de contemplar un arco lunar completo sobre el valle en una noche clara.

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