16 de mayo de 2026
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Industria pierde nueve empleos por hora y aumenta informalidad

El economista Diego Coatz advirtió sobre el delicado estado de la industria argentina y señaló que la pérdida sostenida de empleo formal está debilitando a la clase media, en un contexto de caída de la actividad, baja utilización de la capacidad instalada y mayor presión por importaciones.

Coatz, director ejecutivo de Industria y Desarrollo, afirmó que la recuperación registrada en marzo “no cambia la tendencia” y adelantó que abril mostrará nuevamente números negativos. Además, proyectó una caída industrial del 1,5% para 2026.

Señaló que la utilización de la capacidad instalada se mantiene por debajo del 60%, alrededor del 59,8%, y advirtió que en el último año se perdieron 42.000 puestos industriales formales. Sumando empleo directo e indirecto, la caída alcanza casi 75.000 puestos respecto al año anterior.

Explicó que, luego de un rebote hacia fines de 2024, la industria volvió a dar señales negativas: desde febrero del año pasado la actividad cayó 4% y se mantiene más de 10% por debajo de los niveles de 2022 y de 2017, por lo que la mejora de marzo no altera el panorama general.

Indicó además que sectores como el cemento, la industria automotriz y los materiales para la construcción anticipan un nuevo retroceso para abril, y resumió que la situación es preocupante.

Coatz advirtió sobre un proceso de deterioro estructural que afecta directamente al empleo formal y a la economía de los sectores medios. Describió que Argentina tiende a entrar en una dinámica en la que el sector informal, con salarios más bajos y menor productividad, reemplaza progresivamente al sector formal.

Comentó que “el sector formal, que básicamente es el que genera una clase media más importante, se viene achicando fuertemente”.

Pese al escenario adverso, destacó la resiliencia de muchas empresas industriales argentinas y las capacidades productivas del país en sectores como el metalmecánico, automotriz, autopartista, farmacéutico, nuclear y satelital.

No obstante, reconoció que en los últimos dos años y medio cerraron más de 3.000 industrias y se perdieron más de 100.000 empleos.

El especialista señaló que los sectores más afectados son los intensivos en mano de obra y aquellos vinculados tradicionalmente al sostén de la clase media, y advirtió que, si la tendencia continúa, el mercado de trabajo formal sufrirá un deterioro importante en el próximo año y medio.

También destacó el impacto del contexto internacional, en particular la sobreproducción china, que al no poder colocarse en mercados defendidos como Estados Unidos o Europa llega a la región a precios muy bajos, presionando a los mercados emergentes.

Por último, cuestionó la competitividad local por el atraso cambiario, el aumento de costos en dólares y el avance del contrabando. Señaló que un tipo de cambio barato y una Aduana que no controla suficientemente facilitan el ingreso de mercadería informal, lo que impide competir a pymes formales que pagan impuestos y mantienen empleados registrados.

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