Wanda Nara regresó a Buenos Aires tras varias semanas en Uruguay por su nueva película. Su vuelta trascendió en los medios en medio de rumores de separación de Martín Migueles, versiones sobre un posible vínculo con Agustín Bernasconi y un conflicto con Maxi López relacionado con el trato hacia los hijos de Wanda.
En sus redes, Wanda evitó hacer declaraciones públicas sobre la polémica y compartió fotos íntimas: una merienda casera preparada por su hija Isabella —a la que acompañó con el texto “Mi merienda favorita con mi cocinera favorita”— y una imagen nocturna con la misma hija junto a la leyenda “Mis buenas noches” y un corazón. Estas publicaciones parecieron buscar centrar la atención en momentos familiares.
El origen del conflicto mediático está en las investigaciones judiciales y financieras que involucran a Martín Migueles. Según versiones citadas por la panelista Yanina Latorre, Maxi López se indignó al verlo junto a los hijos de Wanda —Valentino, Constantino y Benedicto— y, como reacción, habría decidido llevar a sus tres hijos varones a vivir con él en Nordelta. Latorre afirmó que Maxi no quiere que Migueles frecuente a sus niños y que, al verlo en la casa de Wanda durante el partido de River, se fue con sus hijos.
También se indicó que Wanda habría anunciado una separación de Migueles como forma de distanciarse del escándalo, aunque esa versión no está confirmada oficialmente. En cuanto a las hijas de Wanda y Mauro Icardi, Francesca e Isabella, se señaló que, por ser mayores, deciden por sí mismas si mantienen o no contacto con el entorno de la pareja de su madre.
Por ahora, la decisión sobre la relación entre las hijas de Wanda y Martín Migueles depende de ella y de las propias niñas; la situación continuará siendo seguida por la prensa.
Fuente: Revista Paparazzi.

