La atención volvió a centrarse en el conflicto que involucra a Wanda Nara, Mauro Icardi y la China Suárez. Icardi viajó desde Turquía a Argentina en un vuelo comercial —no en avión privado— para cumplir la orden de un juez de pasar la Navidad con sus hijas Francesca e Isabella.
A su llegada al aeropuerto de Ezeiza, un grupo de periodistas lo esperó y lo siguió por varios metros. Ante las preguntas de los cronistas, Icardi permaneció en silencio y evitó hacer declaraciones; solo respondió con una mirada cuando un reportero le preguntó si iba a buscar a sus hijas y por qué no quería hablar. La China Suárez dijo brevemente que no podía avanzar porque la gente se le ponía adelante.
Algunos comentaristas señalaron la aparente contradicción entre la visibilidad pública que tuvieron en su vida privada y la decisión de no dar declaraciones en esta ocasión. Finalmente, ambos abandonaron la terminal sin ofrecer más comentarios.


