El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, llegó este sábado a Teherán en una visita no anunciada. Su viaje atrae especial atención porque Pakistán actúa como principal mediador internacional entre Irán y Estados Unidos para intentar resolver el conflicto armado que estalló el 28 de febrero y que actualmente se mantiene bajo un alto el fuego frágil, mientras el estratégico estrecho de Ormuz continúa bloqueado.
La agencia estatal iraní IRNA confirmó que Naqvi se reunirá con altos responsables iraníes, incluido su homólogo Eskandar Momeni. A mediados del mes pasado, Naqvi integró una delegación encabezada por el jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, que viajó a Teherán para tratar las negociaciones entre Irán y Estados Unidos.
El Gobierno iraní informó este viernes que sigue intercambiando mensajes con Estados Unidos, aunque de forma lenta, en busca de un acuerdo de paz, tras las críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, que calificó de “inaceptable” la última propuesta presentada por Teherán.
“No podemos aceptar nada que no sea un acuerdo justo y equilibrado. Por eso no pudimos llegar a un acuerdo. Seguimos intercambiando mensajes, pero lentamente”, declaró el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, durante una rueda de prensa en Nueva Delhi.
Araqchi volvió a criticar las posiciones “maximalistas” de Estados Unidos en las negociaciones y subrayó que Teherán “está preparado para ambos escenarios”: volver al campo de batalla o retomar las conversaciones, y que corresponde a la otra parte elegir.
El ministro agregó que Irán “resiste frente a ataques agresivos y frente a sanciones” y señaló que el principal obstáculo para un pacto es la confianza: “No podemos confiar en absoluto en los estadounidenses”, según la agencia Mehr.
Por su parte, el ministro del Interior iraní elogió los “esfuerzos sinceros y comprometidos” de Pakistán para mediar en el conflicto y destacó el papel constructivo de ese país en la promoción de la paz y la estabilidad regional.
Ambas partes enfatizaron la necesidad de mantener la cooperación para fomentar la paz, la seguridad y el bienestar en toda la región.
El lunes pasado, Donald Trump calificó de “pedazo de basura” la última propuesta iraní en respuesta a un plan de Washington y advirtió de que el alto el fuego vigente desde el 8 de abril es “increíblemente frágil”.
No obstante, Araqchi declaró en Nueva Delhi, donde participó en la reunión ministerial de los BRICS, que aunque las negociaciones formales están estancadas, ambos países continúan intercambiando mensajes, si bien de manera pausada.
“Hemos vuelto a recibir mensajes de los estadounidenses en los que decían que estaban dispuestos a continuar las conversaciones y el diálogo”, señaló Araqchi.
En su última propuesta, Irán exigió a Estados Unidos una indemnización por los daños de la guerra, el reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz, la liberación de activos iraníes congelados por Washington y el levantamiento de las sanciones, y propuso dejar la negociación sobre su programa nuclear para una fase posterior.
(Con información de Europa Press y EFE)

