Por primera vez, en marzo de 2026 Taiwán registró más de 500.000 personas empleadas de 65 años o más, un hito atribuido al rápido envejecimiento demográfico y a la persistente escasez de mano de obra, según cifras oficiales del Ministerio del Interior.
El aumento de trabajadores sénior responde principalmente a una mayor esperanza de vida en condiciones de salud y a la necesidad de compensar la falta de trabajadores jóvenes ante una baja natalidad. Estas dinámicas, informa la Central News Agency (CNA), explican la expansión continua de la participación laboral entre quienes tienen 65 años o más.
La Dirección General de Presupuesto, Contabilidad y Estadística (DGBAS) indicó que en marzo de 2026 la cifra de personas ocupadas en ese rango de edad alcanzó, por primera vez en la historia del país, los 500.000.
En ese mes, la tasa de participación laboral de los mayores de 65 años fue del 10,8%. El crecimiento es notable frente a 2015, cuando había aproximadamente 250.000 trabajadores sénior; para 2025 la cifra llegó a 460.000, lo que representa un aumento acumulado del 84% en diez años, según datos recogidos por la CNA.
El envejecimiento demográfico y la escasez de mano de obra en Taiwán
En 2025 Taiwán fue clasificada como “sociedad superenvejecida” al superar el 20% de población de 65 años o más, equivalente a unas 4,67 millones de personas, según el Ministerio del Interior. Al mismo tiempo, la población en edad laboral de 25 a 44 años disminuyó de 5,99 millones en 2015 a 5,67 millones en 2025, una tendencia ligada a la baja natalidad y al envejecimiento.
Tan Wen-ling, subdirectora del Departamento de Censos de la DGBAS, explicó que la combinación de una vida saludable más prolongada y la escasez de mano de obra está impulsando a un mayor número de adultos mayores a permanecer o reincorporarse al empleo.
Ese fenómeno también se refleja en la actividad de búsqueda de empleo: la plataforma 104 Job Bank reportó un aumento del 34,4% en las solicitudes laborales de personas de mediana y mayor edad durante los últimos tres años, con un promedio de 82.000 postulaciones mensuales en 2025.
Perspectivas empresariales y sociales sobre la fuerza laboral mayor
Gran parte de la continuidad laboral de los trabajadores mayores responde a motivos económicos. Más del 80% de los empleados de mediana y avanzada edad manifiesta querer seguir trabajando después de los 60 años por preocupaciones sobre los ahorros para la jubilación y el aumento del costo de vida, según una encuesta citada por la CNA.
Desde el lado empresarial persisten reticencias a contratar personal mayor. Chan Wan-jung, gerente de 104 Job Bank, señaló que muchas empresas mantienen ideas equivocadas, como temores sobre salarios elevados o la creencia de que la presencia de trabajadores mayores puede desincentivar a candidatos jóvenes.
Al mismo tiempo, la percepción de los trabajadores jóvenes está cambiando: la misma encuesta mostró que el 93,7% de las personas menores de 40 años tiene una visión neutral o positiva respecto a lugares de trabajo inclusivos para mayores, y algunos consideran la inclusión de trabajadores sénior como un factor atractivo al elegir empleo.
Futuro del empleo sénior en una sociedad súper-envejecida
El Consejo Nacional de Desarrollo proyecta que para 2037 más de la mitad de la población de Taiwán estará en el rango de 45 a 64 años, un cambio demográfico que plantea nuevos retos para el mercado laboral y demandará ajustar las estrategias de retención del talento sénior.
La permanencia de trabajadores mayores se perfila cada vez más como un recurso clave para sostener la productividad y aliviar la escasez de mano de obra en el país.

