La agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) advirtió que diez países africanos están en riesgo de verse afectados por el brote de ébola declarado en el este de la República Democrática del Congo (RDC), que ya se ha extendido a Uganda debido a la cercanía fronteriza entre ambas naciones.
“Actualmente tenemos dos países con casos confirmados y diez países considerados de alto riesgo”, declaró Jean Kaseya, director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC de África), durante una rueda de prensa virtual en Kampala.
Los países catalogados como de “alto riesgo” son Angola, Burundi, la República Centroafricana, la República del Congo (Congo-Brazzaville), Etiopía, Kenia, Ruanda, Sudán del Sur, Tanzania y Zambia.
Kaseya añadió que el resto de países, al no compartir frontera con la RDC o Uganda, no se consideran en riesgo inmediato, aunque la clasificación podría revisarse si la situación evoluciona.
El director de la agencia de la UA insistió en que el brote “no es solamente un problema de la RDC, sino un asunto regional e incluso continental” que requiere coordinación amplia.
Uganda confirmó tres nuevos casos este sábado, con lo que el total en ese país asciende a cinco desde que el brote fue declarado el 15 de este mes en el este de la RDC.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este viernes de 177 muertes sospechosas relacionadas con la epidemia en la RDC y reportó 750 casos también considerados sospechosos.
Kaseya habló en Kampala después de una reunión de dos días con las autoridades sanitarias de la RDC, Uganda y Sudán del Sur, orientada a fortalecer el compromiso político para una respuesta regional coordinada y a elaborar un plan conjunto que facilite la movilización de recursos.
Según los CDC de África, se requieren aproximadamente 319 millones de dólares para enfrentar la epidemia; el 84,1 % de esos fondos se destinaría a la respuesta en la RDC y Uganda, y el resto a medidas de preparación en los diez países de alto riesgo.
“Necesitamos actuar con urgencia”
“Cuando se declaró este brote ya había más de 200 casos sospechosos, lo que indica una magnitud significativa. El mensaje principal es que debemos actuar con urgencia”, advirtió Kaseya.
En la misma rueda de prensa, el ministro de Salud de la RDC, Roger Samuel Kamba, afirmó que la epidemia “se propagó con rapidez” y subrayó que su país necesita apoyo internacional.
La secretaria permanente del Ministerio de Salud de Uganda, Diana Atwine, señaló que Uganda aportará apoyo a los países vecinos, respaldada por su experiencia previa en el manejo de brotes de ébola.
El ministro de Salud de Sudán del Sur, Luke Thompson Thoan, indicó que su país comparte una extensa frontera con la RDC y Uganda, no ha registrado casos hasta ahora y ha activado mecanismos de preparación ante cualquier eventualidad.
El brote, declarado el 15 de este mes en la provincia congoleña de Ituri —fronteriza con Uganda y Sudán del Sur— está vinculado a la cepa bundibugyo del ébola, cuya tasa de letalidad se estima entre el 30 % y el 50 %; según la OMS, no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta cepa.
La OMS señala que el virus probablemente comenzó a circular en Ituri hace aproximadamente dos meses y la declaró, el pasado domingo, como “emergencia de salud pública de importancia internacional”.
Este viernes, la OMS elevó a “muy alto” el nivel de riesgo por el brote en la RDC; el riesgo se mantiene como “alto” a nivel de la región de África subsahariana y “bajo” a escala global.
Se trata del decimoséptimo brote de ébola registrado en la RDC desde la primera detección del virus en 1976.
El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
(Con información de EFE)

