¿Existía una fórmula para detener a Garrincha? ¿Cómo frenar a ese fenómeno capaz de desarmar defensas con tanta facilidad? Esas preguntas surgían cada vez que un entrenador debía diseñar una táctica para proteger a su equipo frente a aquel brasileño, considerado sin lugar a dudas el rey del regate.
Garrincha se consolidó como una de las figuras más destacadas en la historia de los Mundiales.

