Durante siglos, las plañideras —mujeres contratadas para llorar en funerales— desempeñaron un papel ritual importante: exteriorizar el dolor colectivo y, a través del lamento público, señalar el estatus social del difunto, según National Geographic.
Las familias contrataban a estas mujeres para manifestar públicamente el duelo, convertir la despedida en un acto social y permitir que la comunidad compartiera y legitimara la pena. En numerosas culturas, la intensidad y el número de lamentos servían como indicador del lugar que ocupaba la persona fallecida en la comunidad.
Este oficio se desarrolló en distintas civilizaciones y reflejó creencias religiosas, normas sociales y la importancia del duelo compartido en los ritos funerarios, detalla National Geographic.
Plañideras en la cosmología funeraria del Antiguo Egipto
En el Antiguo Egipto, la labor de las plañideras tenía también una dimensión espiritual. Más allá de consolar, su llanto formaba parte de la cosmología de la muerte y de los ritos que facilitaban la transición del difunto hacia el más allá.
Existían plañideras “humanas” —miembros de la familia o mujeres contratadas— y figuras “divinas” vinculadas a las diosas Isis y Neftis. Según la mitología, sus lágrimas contribuían a la restauración de Osiris. Las escenas funerarias muestran a mujeres con los brazos levantados, arrojándose polvo y lamentando alrededor del féretro.
Esos gestos y sonidos ritualizados ayudaban a asegurar el paso del alma y a reafirmar la dignidad y la posición social del fallecido ante su comunidad, según explica National Geographic.
Plañideras y el lamento colectivo en la Grecia rural
En la Grecia rural, las llamadas moirólogas mantienen tradiciones orales antiguas. En algunas aldeas del Peloponeso aún se contrata a mujeres mayores para entonar lo que se conoce como “canciones del destino” durante los funerales.
La improvisación es característica de este oficio: las moirólogas reconstruyen en verso la vida del fallecido, permitiendo que la comunidad exprese y comparta su dolor. El lamento cumple así una función catártica y conmemorativa.
La falta de relevo generacional pone en riesgo la continuidad de la práctica: muchas moirólogas son de edad avanzada, pero las comunidades siguen recurriendo a ellas para canalizar el duelo y preservar una tradición cultural, destaca National Geographic.
Presencia global del llanto profesional y su significado social
El trabajo de las plañideras no se limitó al Mediterráneo. En Roma, los funerales solían ser teatrales: las mujeres se arañaban el rostro y gritaban para honrar al difunto, conductas que reflejaban rango y prestigio.
En China, la contratación de plañideras tiene raíces milenarias y ha experimentado revivals que incorporan elementos escénicos modernos. También hay referencias en la India y en textos bíblicos sobre mujeres pagadas para llorar en público, lo que muestra la extensión y diversidad del fenómeno.
Como observa National Geographic, la presencia numerosa y visible de mujeres llorando servía para subrayar la importancia del fallecido: el duelo público se utilizaba como demostración de jerarquía y renombre familiar, dando a las plañideras un papel significativo en la vida religiosa y social de cada época.
El género del llanto profesional y su transformación actual
La predominancia femenina en este oficio obedecía a normas culturales y a razones económicas. En muchas sociedades el llanto público masculino estaba mal visto, mientras que para las mujeres constituía una de las pocas oportunidades de trabajo remunerado y socialmente aceptado.
El oficio se vinculaba a otras tareas femeninas relacionadas con el cuidado y los ritos de la muerte, y ofrecía cierto margen de autonomía económica dentro de los límites impuestos por la sociedad.
Hoy, aunque existen funciones modernas como oradores funerarios y servicios de acompañamiento, la figura tradicional de la plañidera ha ido desapareciendo en muchos lugares. Los cambios en la percepción de la muerte y la preferencia por ritos más discretos han sustituido en buena medida al duelo público y visible de épocas anteriores.

