El primer ministro de Hungría, Peter Magyar, se reunirá este viernes en Bruselas con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con el objetivo de desbloquear cerca de 18.000 millones de euros (unos 20.954 millones de dólares) en fondos de la Unión Europea que permanecen congelados.
Magyar asumió el cargo tras las elecciones de abril, en las que reemplazó al ex primer ministro Viktor Orbán, quien contó con el apoyo del expresidente de Estados Unidos Donald Trump. Desde su llegada al gobierno, Magyar ha manifestado su intención de acelerar la liberación de los recursos retenidos.
“Hemos llegado a Bruselas para las conversaciones más importantes de los últimos años. Está en juego el acceso a miles de millones de florines”, escribió el primer ministro en redes sociales, subrayando que el Ejecutivo busca que esos fondos contribuyan a reactivar la economía húngara.
Entre los recursos bloqueados figuran más de 10.000 millones de euros del fondo de recuperación de la UE destinado a la COVID-19. La ayuda fue suspendida por la Comisión Europea ante preocupaciones sobre retrocesos democráticos, la lucha contra la corrupción y la protección de los derechos LGBTQ durante la administración de Orbán; la Comisión exige reformas sustanciales para liberar la financiación.
Magyar ha señalado que existen expectativas de alcanzar pronto un acuerdo preliminar: “Se han cerrado acuerdos en muchos temas importantes”, afirmó en un video difundido en redes sociales, aunque admitió que aún hay “cuestiones pendientes”.
La presidenta de la Comisión adoptó una postura prudente antes del encuentro. La portavoz comunitaria Paula Pinho indicó que los equipos han mantenido varias reuniones para avanzar lo máximo posible y evitó anticipar resultados: “¿Cuál será exactamente el resultado? Tendremos que esperar”.
El caso húngaro llega después de que la UE desbloqueara fondos para Polonia en 2024, tras garantías de reformas por parte del gobierno polaco. Fuentes europeas advierten que las reformas en Hungría deberán ser prioritarias y que el proceso podría requerir tiempo.
Durante la gestión de Orbán, el Gobierno ejerció un control marcado sobre instituciones como el Tribunal Constitucional, la Fiscalía y el Tribunal de Cuentas, colocando a aliados en puestos clave.
El partido de Magyar cuenta ahora con una amplia mayoría parlamentaria y ya ha impulsado cambios, entre ellos la retirada del plan de Orbán para sacar a Hungría de la Corte Penal Internacional, rechazada el miércoles.
En Bruselas, Magyar también mantuvo encuentros con dirigentes europeos, entre ellos Bart De Wever y Mark Rutte. “Estamos trabajando, estamos luchando, estamos luchando por el último céntimo de euro”, dijo el primer ministro húngaro.
Paralelamente, la Comisión Europea manifestó su disposición a incluir capacidad de defensa aérea y antimisiles en el segundo tramo del paquete de adquisiciones financiado con el préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania.
Un portavoz de la Comisión explicó que ya se recibió el primer calendario de entregas del componente militar, que se asignará a la compra de drones. El segundo paquete, que se está negociando, podría definirse “en el transcurso del próximo mes” y ajustarse a las “necesidades más urgentes sobre el terreno”.
(Con información de AFP)

