El papa León XIV afirmó que uno de los retos más urgentes y decisivos de la actualidad es “la relación entre educación, salud mental y tecnologías digitales”, al recibir en el Vaticano a los participantes del seminario sobre este tema, organizado por la Organización de Estados Iberoamericanos, la Pontificia Comisión para América Latina y el Dicasterio para la Cultura.
En su intervención subrayó que muchos jóvenes disponen de instrumentos tecnológicos cada vez más sofisticados, pero tienen dificultades para encontrar un sentido que les permita vivir, esperar, amar o afrontar el sufrimiento.
Pidió responder a las preguntas que emergen detrás de tantas dificultades, soledades y fragilidades psicológicas: “¿Tiene mi vida algún sentido? ¿Existe una esperanza fiable para el futuro?”.
Lamentó además que hoy muchos jóvenes viven sometidos al peso de las expectativas y el rendimiento, inmersos en una competitividad exacerbada que genera ansiedad, temor a no estar a la altura y desorientación.
Instó a abordar la salud mental no solo como una cuestión clínica o técnica, sino también fomentando el cultivo de la vida interior.
“De hecho, no basta con conectar a los jóvenes a las redes digitales, si luego permanecen desconectados de sí mismos, de los demás y de su propia interioridad. Cultivar la vida interior significa ayudar a las nuevas generaciones a redescubrir el silencio, la reflexión, la capacidad de hacerse preguntas, la profundidad de las relaciones y la apertura a la trascendencia”, explicó.
Añadió que “la tecnología nos conecta, pero la educación nos forma”, y que educar implica acompañar a los jóvenes a descubrir no solo cómo vivir, sino también por qué vivir.
León XIV es señalado como el tercer pontífice en visitar España, tras Juan Pablo II y Benedicto XVI, dado que por tradición los pontífices solían no salir del Vaticano.
Juan Pablo II viajó a España en cinco ocasiones; su visita más larga duró diez días, en otoño de 1982. Benedicto XVI visitó el país en tres oportunidades.
Por su parte, el papa Francisco no recorrió España como pontífice, aunque sí estuvo en el país como sacerdote en 1971 durante su formación jesuítica en Alcalá de Henares (Madrid). En meses recientes expresó su deseo de visitar Canarias por la crisis migratoria.
También Juan XXIII, cuando era cardenal y Patriarca de Venecia, visitó España en la segunda quincena de julio de 1954, cuatro años antes de ser elegido papa.
(Con información de EFE)

