Los precios del petróleo subieron este miércoles y Wall Street terminó en negativo por primera vez en diez jornadas, en una sesión marcada por la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, que podría prolongar el conflicto en Oriente Medio y reavivar el riesgo de una inflación energética global.
El barril Brent del mar del Norte, referencia en Europa, avanzó un 1,89% hasta los USD 97,81, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia de Estados Unidos, subió un 2,41% y cerró en USD 96,02. Ambas referencias acumulan presión desde el lunes, cuando las negociaciones entre Washington y Teherán se detuvieron tras ataques israelíes en el Líbano.
Estados Unidos e Irán se cruzaron acusaciones este miércoles por supuestas violaciones del alto el fuego vigente desde el 8 de abril, tras una nueva serie de ataques aéreos en el Golfo. Proyectiles atribuidos a Teherán impactaron en el aeropuerto de Kuwait y causaron la muerte de una persona.
“Los operadores esperaban que las conversaciones entre Washington y Teherán avanzaran este fin de semana, pero no fue así”, dijo David Morrison, analista de Trade Nation. Kathleen Brooks, analista de XTB, advirtió que “los inversores quizás se apresuraron a descontar el efecto del memorando de entendimiento” mencionado por Estados Unidos el fin de semana, que preveía una extensión de 60 días del cese del fuego y la reapertura del estrecho de Ormuz.
El foco de preocupación es el estrecho de Ormuz —prácticamente cerrado desde el 28 de febrero—, por donde circula alrededor del 20% del flujo marítimo mundial de crudo; un cierre prolongado tendría un efecto directo en los precios de la energía. En el pódcast Pod Force One del New York Post, el presidente Donald Trump dijo que, aunque no descarta mantener el bloqueo hasta septiembre, lo considera “poco probable” y se mostró optimista sobre alcanzar un acuerdo con Irán antes de esa fecha.
Antonio di Giacomo, analista sénior de mercado de XS.com, advirtió en un comentario remitido a EFE que “el repunte de los precios del crudo no solo refleja los riesgos del conflicto en Oriente Medio, sino que también genera preocupaciones sobre el efecto que mayores costos energéticos podrían tener sobre la inflación global” en los próximos meses.
El S&P 500 cayó 54,11 puntos, un 0,74%, hasta las 7.555,67 unidades, rompiendo una racha de nueve sesiones consecutivas al alza, justo antes de poder igualar su mayor serie positiva en tres décadas. El Dow Jones Industrial Average retrocedió 620,72 puntos, un 1,13%, hasta 50.687,07 unidades, y el Nasdaq Composite perdió 239,93 puntos, un 0,85%, para cerrar en 26.853,98 unidades.
Los sectores financiero y tecnológico lideraron las caídas. El índice Russell 2000, que agrupa a empresas de menor capitalización, descendió un 1,3%, por encima del retroceso general, ya que estas compañías dependen más del crédito y son más sensibles al encarecimiento de los préstamos. El repunte del petróleo también elevó los rendimientos de los bonos: el bono del Tesoro estadounidense a diez años subió al 4,49% desde el 4,46% del martes, y desde el 3,97% registrado antes del inicio del conflicto.
Un sondeo del Instituto para la Gestión de Suministros (ISM) publicado este miércoles mostró que el crecimiento del sector servicios en Estados Unidos superó las previsiones en mayo, aunque las empresas encuestadas señalaron el impacto de los aranceles y el encarecimiento del petróleo. “Esta es la definición de presión inflacionaria que empieza a afectarnos”, señaló una compañía del sector de alimentos y hospedaje citada en el informe.
El índice de semiconductores avanzó en la sesión impulsado por el optimismo en torno a la inteligencia artificial (IA). Ross Mayfield, analista de estrategia de inversión de Baird, explicó que “las empresas de IA operan en un ámbito aparte, en gran medida ajenas al riesgo macroeconómico y geopolítico”, por lo que “habrá demanda por estas firmas, especialmente en días en que todo lo demás parezca menos atractivo”. No obstante, la mayoría de las siete grandes compañías vinculadas a la IA registraron pérdidas en la jornada.
Palo Alto Networks fue uno de los valores más castigados al caer un 5,6%, pese a presentar resultados trimestrales por encima de las expectativas; la acción llegaba con una ganancia acumulada en el año del 61,3%, más de cinco veces la subida del S&P 500. Marvell Technology sumó otro 3,7% tras su mejor jornada histórica —una subida del 32,5%— impulsada por comentarios del director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, que en una conferencia en Taiwán sugirió que Marvell podría convertirse en “la próxima empresa de un billón de dólares”.
Medtronic subió un 5,7% después de publicar un beneficio trimestral superior a lo esperado y anunciar un aumento del dividendo. GameStop avanzó un 6% tras reportar un crecimiento interanual de ingresos del 14% en el trimestre y presentar un programa de recompra de acciones de hasta USD 2.000 millones.
(Con información de AFP, AP y Reuters)

