El colectivo feminista marchó la tarde del miércoles bajo la consigna «Vivas, libres y desendeudadas nos queremos», en el marco del undécimo aniversario de la primera movilización Ni Una Menos, originada por el femicidio de Chiara Páez. La convocatoria se realizó en un contexto marcado por los crímenes de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia.
Miles de mujeres se manifiestan en la Ciudad de Buenos Aires y en diversas localidades del país para exigir medidas que frenen los femicidios, criticar el funcionamiento de la Justicia y reclamar políticas estatales efectivas contra la violencia de género.
La protesta busca visibilizar la persistencia de la violencia de género y exigir respuestas oficiales frente a los femicidios y las desapariciones de mujeres y niñas; según los registros, en Argentina ocurre un femicidio cada 31 horas.
En la antesala de la marcha, Ni Una Menos realizó una conferencia de prensa para reclamar justicia por Agostina Vega, cuyo cuerpo fue hallado el fin de semana en Córdoba tras varios días de búsqueda. Desde la organización advirtieron que «no es un caso aislado». El crimen de la adolescente generó conmoción social y reactivó los reclamos contra la violencia machista a pocos días de una nueva edición del 3J. Organizaciones feministas, agrupaciones sociales, sindicatos y colectivos de derechos humanos confirmaron su participación en la jornada de protesta.
Según datos del Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven, entre el 1 de enero y el 24 de mayo de este año se registraron 99 víctimas letales de violencia de género en el país; desde la primera marcha de Ni Una Menos se contabilizan más de 3.400 asesinatos de mujeres por razones de género.
El Ministerio de Mujeres y Diversidad de la provincia de Buenos Aires presentó un informe basado en un relevamiento de los últimos dos años y señaló que la violencia doméstica es la modalidad que «predomina en más del 90% de los casos registrados» de violencia de género.
En el documento se indica que la violencia «adquiere formas cada vez más graves y sistemáticas», ya que el 55% de las situaciones registradas incluyen violencia física, lo que confirma su alta prevalencia.
«En la provincia de Buenos Aires, y por mandato del gobernador Axel Kicillof, seguimos teniendo Ministerio de Mujeres y Diversidad porque entendemos que los principales decisores y decisoras de la política tienen que estar mirando esta problemática y definiendo, escuchando, planificando, actuando, revisando constantemente las herramientas de prevención e intervención», afirmó la titular de la cartera, Estela Díaz.
El análisis también señala que la violencia digital es uno de los registros con «mayor crecimiento» dentro de las violencias de género, mientras que la violencia económica se consolida como una dimensión central de las desigualdades entre hombres, mujeres y disidencias.

