5 de junio de 2026
Buenos Aires, 17 C

Suecia adapta prisiones juveniles tras ola de violencia

El gobierno de Suecia ha anunciado una reforma sin precedentes: adaptar prisiones para recibir a menores de 13 y 14 años implicados en delitos graves vinculados a bandas organizadas. Reuters informa que la medida responde a un aumento de crímenes violentos cometidos por adolescentes y a la prioridad del Ejecutivo en materia de seguridad pública de cara a las elecciones de septiembre. Según la agencia, en el último año 52 menores de 15 años fueron procesados por asesinato o intento de homicidio.

El Ejecutivo impulsa un cambio legal que entrará en vigor el 15 de junio y que reduce la edad de imputabilidad penal de 15 a 13 años. El ministro de Justicia, Gunnar Strömmer, sostuvo que “la reclusión efectiva en prisiones especiales es la única vía para frenar los crímenes de sangre”, tras constatar que los programas sociales no han logrado frenar la participación de menores en episodios de extrema violencia.

Esta decisión marca un giro respecto al enfoque tradicional sueco, que históricamente trató de evitar el encarcelamiento de niños y adolescentes. Ahora el Estado prioriza impedir que líderes de pandillas utilicen a menores para perpetrar ataques y tiroteos, un recurso que se ha extendido a medida que la presión policial sobre los adultos en estas redes se ha intensificado.

Rosersberg, epicentro de la reconversión penitenciaria

La prisión de Rosersberg, al norte de Estocolmo, se ha convertido en el modelo para la transformación del sistema penitenciario. Es uno de los tres centros que se están adaptando para albergar a adolescentes condenados por delitos violentos; las obras buscan reforzar la seguridad y acondicionar los espacios teniendo en cuenta que los reclusos están en plena pubertad.

El director del penal, Gabriel Wessman, indicó que las instalaciones estarán listas para recibir a los primeros jóvenes inmediatamente después del verano. Wessman advirtió que el principal reto no es solo la contención física, sino también el acompañamiento emocional: “Aquí crecerán”, dijo, recordando que muchos de estos menores nunca se han separado realmente de sus familias.

Entre las adaptaciones figuran medidas inusuales en un sistema penitenciario tradicional, como la presencia de osos de peluche en las celdas para mitigar el impacto del encarcelamiento en escolares. También se prevén espacios para apoyo psicológico y seguimiento educativo, dado que el internamiento ocurre en una etapa crítica del desarrollo.

Disciplina estricta y educación obligatoria

El nuevo régimen carcelario establece una disciplina rígida diseñada para romper los vínculos con el entorno criminal. El plan prioriza la escolarización obligatoria dentro del centro y limita el acceso a teléfonos móviles y otras comunicaciones externas. Se fomentarán actividades como talleres de ajedrez para reducir el tiempo de ocio digital y mejorar la concentración y la autodisciplina.

Las actividades recreativas —ver televisión o jugar videojuegos— estarán permitidas solo en horarios estrictos. A las 20:00 se cerrarán bajo llave todas las celdas individuales y se mantendrá el confinamiento nocturno, una medida pensada para impedir que los jóvenes mantengan contacto con las estructuras de las bandas, que han usado las redes sociales para reclutar y coordinar actos violentos.

El objetivo del Estado es neutralizar la influencia de las organizaciones criminales y proteger a los menores de nuevos procesos de adoctrinamiento. La estrategia combina vigilancia constante para evitar que las bandas operen desde el interior de las prisiones con un sistema educativo orientado a facilitar la reinserción.

Un contexto marcado por la violencia juvenil

El aumento de la delincuencia entre adolescentes ha llevado a Suecia a reconsiderar el equilibrio entre protección infantil y respuesta punitiva. Reuters señala que atentados con explosivos y tiroteos protagonizados por menores han moldeado la opinión pública y la agenda electoral.

La puesta en marcha de este modelo penitenciario sitúa a Suecia en el centro del debate europeo sobre cómo afrontar el avance de las bandas organizadas y el uso de niños en delitos de alto impacto. Las autoridades esperan que la combinación de encierro, educación obligatoria y control estricto contribuyan a reducir la violencia juvenil y a limitar el poder de las mafias en el país.

Artículo anterior

Malvinas Más Cerca llega este sábado a Grand Bourg Norte

Artículo siguiente

Empresa de Pilar en conflicto por salarios impagos y despidos

Continuar leyendo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: