El conflicto en la empresa Gases Comprimidos (Cascia), ubicada en el Parque Industrial de Pilar, permanece sin resolución.
Según denunciaron trabajadores y fuentes del Sindicato de Químicos a Pilar de Todos, la firma no abonó los salarios de mayo, pese a que el vencimiento legal fue el jueves.
El conflicto, iniciado a fines de abril, se agravó esta semana con un nuevo despido y la entrega de notas de apercibimiento a varios empleados.
Tres despidos y plazos incumplidos
Según Químicos, el conflicto comenzó con dos desvinculaciones sin causa tras un cambio de conducción; la empresa fue adquirida en enero por la firma tucumana Cascia.
En mayo, el Ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria para intentar frenar los despidos y sentar a las partes a negociar. Sin un acuerdo a la vista, los despidos continuaron: el tercero se concretó el lunes.
“La práctica antisindical y la extorsión continúan, y el miércoles también se entregaron notas de apercibimiento a varios compañeros”, señalaron trabajadores de la empresa a este medio digital de Pilar.
En ese contexto, desde el gremio que conduce Sergio González evalúan los pasos a seguir y preparan una serie de denuncias ante el Ministerio de Trabajo.
Salarios y “extorsión”
La denuncia más grave apunta a una presunta presión de la empresa sobre afiliados para que renuncien a su sindicación bajo amenaza de perder el empleo.
“Hay un tema muy grave: es la práctica antisindical, la extorsión; si no te desafiliás, te quedás sin trabajo. Si te echo por estar afiliado, no te pago nada”, agregaron los trabajadores.
También advirtieron que la empresa no abonó los sueldos de mayo y que tampoco cumplió con obligaciones pendientes hacia los despedidos.
“No pagaron el sueldo de mayo, y a los despedidos, hasta el día de hoy, no les pagaron; el último día hábil fue ayer”, alertaron.
Medida pacífica, sin bloqueo a la planta
El sindicato puntualizó que las protestas anteriores, con presencia en la puerta de la empresa, fueron estrictamente pacíficas y no incluyeron cortes ni bloqueos.
La decisión responde a que la planta produce gases medicinales y, por ese motivo, los trabajadores consideran que se trata de un servicio esencial que no debe interrumpirse.


