Se cumplen seis años del ataque a Ignacio Seijas, el joven que perdió un ojo tras ser alcanzado por un disparo efectuado por un policía durante un allanamiento realizado en la casa equivocada en Villa Centenario. El responsable fue condenado, pero no llegó a cumplir pena de prisión efectiva.
El hecho ocurrió el 20 de junio de 2020, en pleno aislamiento por la pandemia de coronavirus. Agentes del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de Lomas de Zamora ingresaron a una vivienda en Rawson al 1800, donde buscaban electrodomésticos denunciados como robados de una escuela del barrio.
Los policías se equivocaron de domicilio: la orden de allanamiento correspondía a la casa contigua. Ese error fue la primera irregularidad de un operativo que derivó en un grave episodio de violencia.
El ataque a Ignacio Seijas
Ignacio Seijas
Ignacio Seijas perdió un ojo durante el operativo policial en Villa Centenario.
Según la versión policial, Seijas se acercó a uno de los agentes con un cuchillo y por eso le dispararon. La familia rechazó esa versión: explicaron que el joven, de 17 años, usaba el cuchillo como picaporte para abrir la puerta y que los efectivos le dispararon sin motivo.
Durante el operativo, los familiares relataron que Ignacio fue tirado al piso y golpeado, mientras los agentes proferían insultos. Sus padres también fueron sometidos con fuerza. Cuando la policía comprobó que se había equivocado de domicilio, el daño ya estaba consumado.
Ignacio fue trasladado de urgencia al hospital y operado para extraer restos de las balas de goma que impactaron su rostro. El disparo provocó la pérdida total del ojo derecho; le fue extirpado el globo ocular y desde entonces utiliza una prótesis.
La recuperación fue larga y difícil. Su vida cambió por las secuelas físicas y psicológicas; a lo largo del proceso sufrió recaídas en su salud mental, con intentos de suicidio incluidos.
El agresor
Daniel Antonio David
Daniel Antonio David, el policía que le disparó a Ignacio Seijas.
El autor del disparo fue el subteniente Daniel Antonio David. Inicialmente fue imputado por “lesiones graves”. La fiscalía y la defensa de la víctima presentaron pruebas sobre las irregularidades del operativo y lograron que la acusación se agravara a “homicidio en grado de tentativa”, aunque esa calificación no se mantuvo en la etapa final del proceso.
David estuvo detenido solo un mes: el Juzgado de Garantías N°5 de Lomas de Zamora lo liberó 30 días después, al considerar que la fiscalía no había acreditado la existencia de dolo de muerte en el momento del hecho.
La defensa sostuvo que al emplear balas de goma no existió intención de matar; la familia, por su parte, afirma que el disparo se efectuó a muy corta distancia, lo que representaba un riesgo evidente y produjo un daño grave.
La condena
Tribunales de Lomas de Zamora
Tribunales de Lomas de Zamora.
Casi cinco años después del hecho, el caso se resolvió mediante un juicio abreviado. La víctima aceptó esta modalidad para evitar el desgaste emocional de un juicio oral y las reiteradas declaraciones sobre lo sucedido.
El Tribunal Oral en lo Criminal No2 de Lomas de Zamora declaró al agente culpable de “lesiones graves agravadas y vejaciones” contra Seijas. No obstante, no se dictó prisión efectiva: la condena fue cumplida en forma condicional y complementada con sanciones administrativas.
La pena establecida fue de tres años de prisión en suspenso, además de la inhabilitación especial y absoluta por el doble del tiempo de la condena y las costas del proceso. La familia consideró la sanción insuficiente; el joven, por su parte, manifestó su intención de cerrar ese capítulo y concentrarse en su recuperación.



