En Estados Unidos ha surgido una nueva disputa sobre la marca Twitter después de que la startup Operation Bluebird solicitara ante la Oficina de Patentes y Marcas la revocación del registro que mantiene la Compañía X (antes Twitter, ahora X). La petición busca liberar la marca para que la empresa lance una plataforma competidora llamada Twitter.new.
Operation Bluebird sostiene que, tras el cambio de nombre y la transición a la marca X, la Compañía X abandonó el uso comercial de la marca Twitter, lo que según la normativa estadounidense permitiría a terceros reclamarla.
Argumentos legales y contexto del reclamo sobre la marca Twitter
La solicitud se fundamenta en la Ley de Marcas de Estados Unidos, que establece que la protección de una marca puede extinguirse si su titular deja de usarla y no demuestra intención de reanudar ese uso.
La ley considera el abandono como la falta de uso en el comercio ordinario —es decir, usar la marca de forma genuina en lugar de mantenerla solo para preservar derechos— y prevé que tres años de inactividad constituyen prueba preliminar de abandono.
Stephen Jeddy Coates, exvicepresidente de Marcas y Marketing de Twitter y promotor del proyecto, afirmó que la Compañía X renunció a la marca Twitter, citando el cambio de identidad a X y declaraciones públicas de Elon Musk en ese sentido.
El traslado del dominio a x.com, la retirada del pájaro azul y la modificación completa del branding se presentan como indicios de que no existe intención de volver a usar la marca Twitter comercialmente.
Implicancias comerciales y reacciones ante el intento de recuperar Twitter
La iniciativa de la startup busca aprovechar la nostalgia y la percepción pública asociada a la marca original. En su sitio, Twitter.new plantea el relanzamiento como un intento de restaurar el “espacio público” que, según sus promotores, se vio afectado por los cambios introducidos por Musk.
La solicitud se produjo después de que la Compañía X renovara el registro de la marca Twitter en 2023; Operation Bluebird argumenta que esa acción no equivale a un uso real en el mercado y la compara con mantener una membresía sin operar la instalación correspondiente.
Las próximas decisiones del organismo de marcas y la eventual defensa legal de la Compañía X podrían sentar precedentes relevantes para el sector tecnológico sobre cómo se interpretan los derechos sobre marcas históricas cuando dejan de emplearse activamente.
Cómo funcionaba Twitter
Twitter era una red social centrada en mensajes breves llamados tuits, con un límite de hasta 280 caracteres. Los usuarios podían publicar textos, enlaces, imágenes y videos, y relacionarse mediante respuestas, menciones y retuits.
La plataforma permitía seguir a otras cuentas para recibir sus publicaciones en una línea de tiempo personalizada y ofrecía herramientas como tendencias, mensajes directos y listas, facilitando la comunicación y el acceso a información en tiempo real.
Qué es X de Elon Musk y cómo funciona la red social reemplazo de Twitter
X, la empresa que reemplazó a Twitter tras su adquisición por Elon Musk, es una plataforma para compartir publicaciones cortas, imágenes, videos y enlaces. Tras el rebranding, la red ha ampliado sus funcionalidades más allá del microblogging clásico.
Entre las características incorporadas están los espacios de audio en vivo (Spaces), los mensajes directos, sistemas de suscripción de pago y herramientas dirigidas a creadores de contenido. Los usuarios interactúan siguiendo cuentas, marcando “Me gusta”, comentando, compartiendo publicaciones (retuiteando) y creando hilos.
La plataforma facilita la participación en tendencias y debates, y es accesible desde la web y aplicaciones móviles, con opciones para configurar el perfil, la privacidad y notificaciones.
Además, X ha explorado integrar servicios como pagos digitales y comercio electrónico con la ambición de transformarse en una “superapp” que integre múltiples servicios bajo una única plataforma.


