Estados Unidos e Irán acordaron poner fin a las hostilidades recientes en el Golfo y reanudar las conversaciones sobre la disputa por el Estrecho de Ormuz, informó un funcionario estadounidense a Reuters. La medida busca preservar el acuerdo provisional alcanzado el 17 de junio, que quedó en riesgo tras varios días de ataques entre ambas partes.
El funcionario señaló que “está previsto que continúen las conversaciones técnicas sobre todos los aspectos del memorando de entendimiento. Ambas partes suspenderán las negociaciones por ahora y los buques podrán navegar libremente”, en referencia al memorando de 14 puntos diseñado para reabrir el estrecho al tráfico marítimo.
El sitio Axios, que adelantó la noticia del cese de hostilidades, indicó, citando a un alto funcionario estadounidense, que las conversaciones entre Washington y Teherán se reanudarán el martes en Qatar.
El entendimiento se produce tras varios días de ataques y contraataques iniciados después del impacto de un proyectil iraní contra un buque de carga en el Estrecho de Ormuz. Tanto Estados Unidos como Irán se han acusado mutuamente de incumplir el alto el fuego provisional del 17 de junio.
En la madrugada del domingo, Irán lanzó misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Bahréin. Ese ataque siguió a advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre posibles consecuencias si Irán no respetaba el acuerdo.
Antes de que trascendiera el nuevo entendimiento, Trump publicó en redes sociales: “Puede que llegue un momento en que ya no seamos capaces de ser razonables y nos veamos obligados a completar militarmente el trabajo que comenzamos con tanto éxito”.
El mandatario añadió: “¡Si eso sucede, la República Islámica de Irán dejará de existir!”.
El acuerdo provisional de 14 puntos pretende detener los combates iniciados el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel y permitir la reapertura del Estrecho de Ormuz mientras se abordan otros temas en negociación, entre ellos el programa nuclear iraní.
Hace una semana, representantes de ambos países se reunieron en Suiza con mediación internacional. La delegación estadounidense fue encabezada por el vicepresidente JD Vance y la iraní por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf. En ese encuentro, Washington levantó sanciones contra Teherán, aunque posteriormente se registraron nuevos enfrentamientos militares.
Mientras tanto, Israel informó que atacó nuevamente infraestructura subterránea atribuida a Hezbollah en el sur del Líbano, instalaciones que, según las autoridades israelíes, pertenecen al grupo apoyado por Irán. El ataque siguió a otra operación israelí realizada después del alto el fuego alcanzado con Líbano el viernes. Irán dice que el cese de combates en territorio libanés es una condición para mantener vigente el acuerdo general.
El ejército estadounidense también confirmó un ataque contra objetivos iraníes pocas horas después de que un petrolero fuera impactado en el Estrecho de Ormuz, la principal ruta marítima para el transporte energético mundial y que Teherán ha mantenido en gran parte cerrada desde el inicio del conflicto.
Aproximadamente una hora después del mensaje de Trump, Kuwait informó que sus defensas aéreas respondían a un ataque con misiles y drones. Bahréin comunicó que sonaron sirenas de alerta en su territorio ante la ofensiva.
Posteriormente, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica confirmó que su armada y sus fuerzas aéreas llevaron a cabo operaciones con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses en Kuwait y Bahréin.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria aseguró que los ataques estadounidenses violaron el alto el fuego y “provocarán la paralización total de todos los procesos diplomáticos”. Además, el mando naval afirmó que las bases estadounidenses en la región “vivirán un infierno en los próximos días”.
Un funcionario estadounidense confirmó a Reuters que Irán atacó instalaciones militares de Estados Unidos en la región, pero señaló que no había reportes de bajas estadounidenses ni de daños importantes en las bases afectadas y precisó que la situación seguía en desarrollo.
Horas después, Bahréin volvió a activar las alarmas. Las autoridades informaron que un ataque iraní alcanzó un edificio residencial en la provincia de Muharraq sin causar víctimas. El gobierno bahreiní solicitó al Consejo de Seguridad de la ONU la convocatoria de una sesión urgente para exigir responsabilidades a Irán.
Por su parte, el ejército de Kuwait indicó que interceptó dos misiles balísticos y aseguró que no se registraron daños materiales ni víctimas.
Qatar informó que uno de sus ciudadanos murió por heridas de metralla mientras se encontraba a bordo de una embarcación desaparecida el sábado. El Ministerio del Interior señaló que otra persona resultó herida y atribuyó el incidente a “operaciones militares en la zona”, sin precisar el lugar exacto ni responsabilizar a un actor específico.
(Con información de REUTERS)


