El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, describió este viernes la relación de su país con la OTAN como “ridícula”, la calificó de “unilateral” y exigió que los aliados europeos asuman mayor responsabilidad en materia de defensa, en la antesala de la cumbre de la alianza prevista para el 7 y 8 de julio en Ankara, Turquía.
En una publicación en su red Truth Social, Trump cuestionó el compromiso de varios países europeos con la alianza: “¡Ellos no estuvieron ahí para nosotros!”, afirmó. Además sostuvo que la relación entre Washington y la OTAN “no es recíproca” y criticó la continuidad de un esquema que considera unilateral para Estados Unidos.
El mandatario volvió a criticar a los socios europeos por su respuesta a la guerra en Irán, señalando que algunos restringieron el uso de bases por parte de las fuerzas estadounidenses. Insistió en que Europa debe asumir el liderazgo de su propia defensa mientras EE. UU. reduce parte de sus compromisos militares en el continente.
Trump acompañó su mensaje con un gráfico sobre el gasto militar de los miembros de la OTAN, que muestra que Estados Unidos invierte mucho más que varios países de la alianza.
Las declaraciones se produjeron a menos de una semana de la cumbre de la OTAN en Ankara, donde los líderes de los 32 miembros debatirán el futuro de la seguridad europea, la distribución de responsabilidades dentro de la alianza y el refuerzo de las capacidades militares.
En ese marco, el embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, reforzó el mensaje de la Casa Blanca y pidió que todos los aliados aceleren el cumplimiento del compromiso de elevar el gasto en defensa hasta el 5% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2035.
“Algunos aliados están haciendo más que otros, y tenemos países como Polonia, los países nórdicos, los bálticos y Alemania a la cabeza”, dijo Whitaker ante periodistas.
No obstante, advirtió que hay aliados que se están quedando atrás, ya sea porque no gastan lo suficiente ahora o porque no tienen una vía creíble para alcanzar el compromiso acordado en La Haya.
El diplomático recordó que el año pasado los líderes de la OTAN aceptaron aumentar el gasto relacionado con la defensa hasta el 5% del PIB para 2035, una meta impulsada por la administración Trump.
Whitaker afirmó que el presidente “espera plenamente que todos los aliados den un paso al frente de inmediato y se pongan en el camino hacia el cinco por ciento, y que lo hagan con urgencia”.
El embajador también aseguró que las tensiones recientes entre Washington y algunos socios europeos respondieron al deterioro de las relaciones personales entre dirigentes y sostuvo que “esos tiempos ya pasaron”.
Asimismo, señaló a España por haber “decepcionado” a Trump por su postura sobre la guerra en Irán y por no mostrar “una vía creíble” para avanzar hacia el 5% del PIB en gasto de defensa.
Pese a esas críticas, Whitaker indicó que no espera un enfrentamiento entre Trump y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, durante la cumbre.
El funcionario subrayó que el aumento del gasto debe traducirse en capacidades militares concretas: el objetivo es transferir progresivamente la responsabilidad de la defensa convencional de Europa a los aliados de la OTAN, sin que Estados Unidos deje de cumplir sus responsabilidades globales.
Otro tema previsto para la reunión será el fortalecimiento de la industria de defensa en ambos lados del Atlántico. Whitaker expresó el apoyo de Washington a los esfuerzos de la Unión Europea para ampliar la producción militar, aunque advirtió contra iniciativas que excluyan a empresas estadounidenses.
“Desde luego, no apoyamos el lenguaje proteccionista que a menudo incluyen muchas de las iniciativas de defensa europeas, que excluiría a los aliados”, afirmó, y añadió que ese asunto podría surgir en la cumbre y que esperan alcanzar un acuerdo sobre el desafío.
(Con información de AFP)

