JUEVES, 2 de julio de 2026 (HealthDay News) — Una nueva encuesta muestra que las personas que residen en áreas rurales de Estados Unidos son más propensas a percibir el cáncer como una sentencia de muerte.
El estudio de la Prevent Cancer Foundation indica que aproximadamente el 43% de los habitantes rurales considera que un diagnóstico de cáncer equivale a una muerte inevitable, frente al 35% de quienes viven en zonas urbanas o suburbanas.
Según la fundación, esta percepción parece estar vinculada a un fuerte escepticismo hacia la medicina y las medidas de prevención del cáncer en las comunidades rurales.
Menos del 50% de los residentes rurales (48%) declaró haberse sometido a una revisión o cribado rutinario de cáncer en el último año, mientras que en áreas urbanas y suburbanas la proporción fue del 56%.
Además, los residentes rurales mostraron menor confianza en la posibilidad de prevenir o reducir el riesgo de cáncer: el 64% estuvo de acuerdo con esa idea, frente al 71% de los habitantes urbanos y suburbanos.
Los resultados señalan que las personas en zonas rurales son más escépticas respecto a que cambios en el estilo de vida reduzcan el riesgo y cuestionan la utilidad de las pruebas rutinarias, una alimentación saludable, evitar el tabaco y otros factores conocidos que pueden proteger contra el cáncer.
Más de la mitad (55%) de los encuestados rurales atribuyó su desconfianza a la creencia de que los sistemas sanitarios priorizan el beneficio económico sobre la atención al paciente.
“Los datos muestran que las barreras en las comunidades rurales van más allá del acceso: reflejan la necesidad de fortalecer la confianza, mejorar el intercambio de información y optimizar la experiencia del paciente”, declaró Jody Hoyos, directora ejecutiva de la fundación.
La encuesta también identificó medidas que podrían reducir esta brecha:
Casi la mitad (48%) de las personas rurales afirmó que una comunicación clara, coherente y transparente por parte de los profesionales de la salud aumentaría su confianza en el cribado del cáncer. Asimismo, el 48% indicó que sería más propenso a someterse a la prueba de cribado de cuello uterino si pudiera autoadministrarla en la consulta del médico. El 32% dijo que priorizaría las pruebas de cáncer de colon si existiera la opción de una prueba en casa, y el 30% expresó preferencia por una prueba basada en análisis de sangre; ambas opciones están disponibles según las directrices de cribado actuales.
“Cuando las personas se sienten escuchadas, reciben información clara y pueden acceder a revisiones rutinarias de maneras que se ajustan a su vida, es más probable que actúen”, añadió Hoyos. “Ahí está la oportunidad de lograr un cambio significativo y duradero.”
La encuesta también mostró que los residentes rurales tienen menos probabilidad de vacunar a sus hijos contra el virus del papiloma humano (VPH), que es responsable de la gran mayoría de los cánceres de cuello uterino y contribuye a varios otros tipos de cáncer.
Alrededor del 42% de quienes viven en zonas rurales dijo que vacunaría a su hijo contra el VPH, en comparación con el 49% de los habitantes urbanos y suburbanos.
La encuesta incluyó a 7.510 adultos estadounidenses de 21 años o más encuestados en enero de 2026. El margen de error es de más o menos 1 punto porcentual.
Más información
La AAMC ofrece recursos y datos adicionales sobre la atención sanitaria en áreas rurales.
FUENTE: Prevent Cancer Foundation, comunicado de prensa, 29 de junio de 2026

