Los precios de las acciones descendieron de forma generalizada el jueves, retrocediendo tras recientes ganancias a medida que los inversores moderaron sus expectativas de un rápido fin de la guerra en Oriente Medio.
El crudo Brent del Mar del Norte, referencia internacional, volvió a situarse por encima de los 100 dólares por barril, avivando temores sobre una inflación más amplia que podría afectar al crecimiento global.
Los principales índices de Wall Street apenas mostraron variaciones tras alcanzar máximos históricos este mes, mientras que la mayoría de los mercados en Europa y Asia cerraron en negativo.
A pesar de la prórroga de un frágil alto el fuego, Estados Unidos e Irán no parecían más cerca de retomar conversaciones de paz duraderas.
Irán aseguró que no reabriría el estrecho de Ormuz —por donde se transporta alrededor de una quinta parte del petróleo mundial— mientras Estados Unidos mantenga bloqueados sus puertos.
El alza de los precios de la energía ha sacudido las economías globales, aunque los mercados bursátiles han recuperado gran parte de las pérdidas ocasionadas por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.
Los sólidos resultados corporativos del primer trimestre y el renovado impulso en torno a la inteligencia artificial han respaldado a las acciones, si bien los analistas advierten que una guerra prolongada podría erosionar la confianza rápidamente.
Los inversionistas se mostraron cautelosos “a medida que aumenta la aversión al riesgo tras otra fase perjudicial de esta crisis”, dijo Joshua Mahony, analista jefe de mercados de Scope Markets.
“Si bien los movimientos anteriores del mercado fueron impulsados por la escalada y la desescalada del conflicto, ahora nos encaminamos hacia un lento y constante aumento de los precios de la energía a medida que entra en juego la perspectiva de un prolongado estancamiento”, añadió.
En París, el CAC 40 se mantuvo en positivo en gran parte gracias a L’Oréal, cuyas acciones subieron tras anunciar un incremento del 3,6 % en las ventas impulsado por los productos profesionales y dermatológicos.
Los analistas señalan que los buenos resultados empresariales en conjunto y la reactivación de las apuestas en inteligencia artificial han ayudado a sostener los mercados pese a la incertidumbre derivada del conflicto con Irán.
Casi el 80 % de las empresas del S&P 500 que han publicado sus resultados del primer trimestre han superado las estimaciones de los analistas, según datos de Bloomberg.
Tesla informó el miércoles de beneficios en el primer trimestre superiores a lo esperado y confirmó planes de grandes inversiones en transporte autónomo, robótica humanoide e inteligencia artificial.
En Asia, Seúl se desmarcó de la tendencia bajista y alcanzó un máximo histórico gracias a un nuevo impulso en el sector tecnológico, que ha sido el motor del alza del Kospi este año.
En la eurozona, la actividad empresarial se contrajo en abril por primera vez en 16 meses, ya que la guerra en Oriente Medio elevó los precios de la energía y alteró las cadenas de suministro globales, según una encuesta publicada el jueves.
El índice Flash de gestores de compras (PMI) de la eurozona publicado por S&P Global, indicador de la salud económica general, registró 48,6 en abril, frente a 50,7 en marzo.
Una lectura por encima de 50 indica crecimiento, mientras que una cifra inferior refleja contracción.
(Con información de AFP)

