Altos funcionarios de Estados Unidos dijeron este domingo que Siria está cooperando con Washington para impedir que Irán use nuevamente su territorio como ruta de suministro de armas hacia el grupo Hezbollah. Ese tema será abordado entre el presidente Donald Trump y su par sirio, Ahmed al Sharaa, durante la cumbre de la OTAN en Ankara.
En una conferencia telefónica previa al viaje del mandatario a Turquía, la administración estadounidense señaló que interrumpir las rutas de abastecimiento empleadas por Teherán es una prioridad para reducir la capacidad operativa de Hezbollah y contribuir a la estabilidad en Medio Oriente. Indicaron que el diálogo con las nuevas autoridades sirias incluye medidas concretas para evitar el traslado de armamento al grupo libanés.
Una de las prioridades en las conversaciones con Damasco es impedir que Irán vuelva a utilizar territorio sirio como corredor para el envío de armas hacia Hezbollah.
Las fuentes afirmaron que Washington observa una disposición por parte de Damasco a colaborar en temas de seguridad regional y que esa cooperación forma parte de un esfuerzo más amplio para limitar la proyección militar iraní fuera de sus fronteras.
El objetivo estadounidense es evitar la restauración de los corredores logísticos que durante años se emplearon para abastecer a Hezbollah en el Líbano.
Los funcionarios agregaron que la administración evaluará la cooperación siria con base en resultados verificables y que esperan constatar sobre el terreno que las medidas adoptadas realmente dificulten el traslado de armamento.
La reunión entre los mandatarios se llevará a cabo en el marco de la cumbre de la OTAN que comienza esta semana en Ankara y que reunirá a los principales líderes de la Alianza. Además de la seguridad en Europa y la guerra en Ucrania, Medio Oriente ocupará un lugar importante en las conversaciones bilaterales que mantendrá Trump.
Durante la misma conferencia, los altos funcionarios explicaron que el presidente aprovechará el encuentro para tratar otros temas vinculados con la estabilidad regional y la cooperación en materia de seguridad. También señalaron que Estados Unidos sigue trabajando con socios para reforzar la protección de las rutas marítimas y garantizar la libre navegación en una zona estratégica para el comercio internacional.
En paralelo, Trump mantendrá reuniones con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, y con el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, además de participar en las sesiones de trabajo con los líderes de la OTAN.
La Casa Blanca adelantó que la cumbre servirá para impulsar nuevos acuerdos de cooperación en defensa entre Estados Unidos y sus aliados. Altos funcionarios esperan anuncios por miles de millones de dólares relacionados con la adquisición de sistemas militares, proyectos de coproducción industrial y la expansión de la capacidad de fabricación de armamento.
Respecto de Siria, los funcionarios insistieron en que existe una oportunidad para avanzar en intereses comunes en materia de seguridad regional, entre ellos el bloqueo de las rutas utilizadas por Irán para abastecer a Hezbollah, objetivo que seguirá formando parte de los contactos bilaterales.
“La OTAN es y siempre será una alianza transatlántica, pero debemos reequilibrarla para mejorarla. En estrecha colaboración con Estados Unidos, los aliados europeos y Canadá están asumiendo mayor responsabilidad en materia de defensa convencional en Europa”, declaró el secretario general de la Alianza, Mark Rutte.
En la reunión también se evaluará el compromiso alcanzado el año pasado para que los aliados destinen el 5% de su PIB a defensa antes de 2035, una meta sobre la que Washington ha presionado en los últimos meses.
Asimismo, los aliados debatirán un nuevo paquete de apoyo militar para Ucrania, mientras que países europeos y Canadá continúan incrementando la compra de equipamiento estadounidense.

