El Ejército de Irán lanzó la madrugada del viernes nuevos ataques contra instalaciones estadounidenses en el Golfo, tras la sexta noche consecutiva de bombardeos de Estados Unidos sobre posiciones militares iraníes. La tregua alcanzada el mes pasado se ha convertido en una sucesión diaria de ataques y represalias en la región.
Teherán disparó misiles y drones contra bases en países del Golfo Pérsico, con objetivos en Jordania, Bahréin y Kuwait. En Doha, Qatar, se registraron explosiones y el Ministerio del Interior informó que un niño resultó herido por metralla. La Guardia Revolucionaria iraní también anunció un ataque “sorpresa” contra la base de Al-Tanf en Siria.
La emisora estatal IRIB afirmó que la Guardia Revolucionaria atacó el Centro de Mando de Operaciones Especiales en la región siria de Al-Tanf en represalia por la muerte de soldados iraníes en Iranshahr.
El Ministerio de Defensa de Qatar confirmó la intercepción de “varios ataques” atribuidos a Irán, según comunicados de la Guardia Revolucionaria difundidos por la agencia Tasnim. En la red social X, las fuerzas armadas qataríes informaron que estaban contrarrestando lanzamientos con misiles, sin detallar el alcance de las operaciones ni posibles daños.
La agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, aseguró que al menos tres misiles impactaron en la base de la Quinta Flota estadounidense en Juffair, Bahréin, que apoya las operaciones en el Golfo. Fars también reportó ataques con drones contra refinerías y otras bases en Bahréin, información que las autoridades locales no han confirmado. El Ministerio del Interior activó sirenas y recomendó a la población buscar refugio sin precisar la naturaleza exacta de la amenaza. La agencia oficial IRNA indicó además que el ejército iraní empleó drones Arash contra la base de Sakhir, donde, según ese medio, había helicópteros y aviones de reconocimiento estadounidenses.
En Kuwait, el Ministerio de Defensa confirmó bombardeos durante la madrugada que, según medios vinculados a Teherán, incluyeron misiles y drones dirigidos contra sistemas de radar estadounidenses. Las autoridades locales siguen supervisando la situación y evaluando los daños.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció la finalización de otra ronda de “ataques contra Irán” destinados a degradar capacidades militares iraníes, con objetivos en la isla de Qeshm y en zonas cercanas a Bandar Abbas, donde se ubican el principal puerto y bases navales iraníes.
Según CENTCOM, fuerzas estadounidenses —incluidos aviones de combate, drones y buques de guerra— lanzaron munición de precisión que alcanzó decenas de objetivos militares iraníes, como emplazamientos de vigilancia costera, defensa aérea, infraestructura logística y capacidades marítimas.
Medios iraníes informaron que cinco puentes fueron destruidos en la última ofensiva estadounidense, además de daños en la estación de tren de Bandar Khamir y en el aeropuerto de Iranshahr.
La escalada paralizó en gran medida el comercio por el estrecho de Ormuz, ruta clave para el transporte mundial de petróleo y gas, lo que impulsó los precios internacionales de la energía. Teherán reanudó el bloqueo del estrecho y Washington volvió a imponer restricciones en los puertos iraníes desde el miércoles pasado.
Fuentes citadas por Reuters señalaron que Irán podría presionar a los hutíes en Yemen para cerrar el Bab al-Mandeb, otro paso estratégico en la desembocadura del mar Rojo, si Washington ataca infraestructura iraní. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, advirtió que el presidente Donald Trump no permitirá acciones hostiles en la zona sin consecuencias, aunque afirmó que “el presidente siempre está abierto a la diplomacia”.
Fuentes iraníes indicaron que el objetivo de Irán es consolidar su control sobre Ormuz, sin buscar una escalada que ponga en riesgo el Memorando de Entendimiento de Islamabad. En Irán, la reanudación de los bombardeos generó inquietud: “Vivir con el temor de que la guerra pueda estallar de nuevo es agotador. No se puede vivir así… Personalmente, quiero que prevalezca la diplomacia”, declaró Mahlegha, funcionaria en Teherán, a Reuters.
(Con información de Reuters y EFE)

