Mientras Ángel Correa define su futuro y evalúa un posible pase a River Plate, su familia atraviesa momentos de tensión ajenos al fútbol: su esposa, Sabrina Di Marzo, y sus hijas vienen siendo blanco de agresiones en México en medio del Mundial.
El exintegrante de la Selección campeona, hoy en Tigres de México, quedó en el centro de la polémica por las versiones que indican que River quiere incorporarlo en este mercado de pases. La cuenta de Instagram de su esposa recibió numerosos mensajes ofensivos y amenazas de usuarios que reaccionaron con bronca ante la posibilidad del traspaso.
Sabrina afirmó haber recibido “cientos de amenazas y puteadas”, muchas dirigidas también a sus hijas, y dejó en claro que ese tipo de agresiones tiene un límite. Pidió que cesen los insultos y las amenazas contra las niñas, que tienen 10, 5 y 3 años, y destacó que prefiere no responder a muchas provocaciones, pero reclama respeto por su familia.
Ante la escalada de los ataques decidió cerrar temporalmente su perfil para proteger su privacidad. Ángel Correa no realizó declaraciones públicas sobre el asunto; en su cuenta también hubo mensajes agresivos, mientras que otros hinchas expresaron decepción por su salida “por la puerta de atrás” y varios seguidores argentinos le brindaron apoyo y cariño.
Publicación de Sabrina Di Marzo, esposa de Ángel Correa.
De campeón mundial a blanco de ataques
Correa integró el plantel campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022 y durante años formó parte del ciclo de Lionel Scaloni. Actualmente, instalado en México, atraviesa un episodio incómodo que afecta directamente a su entorno familiar.


