El general Ali Abdollahi, comandante del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya y uno de los principales responsables del Ejército iraní, advirtió este domingo a Estados Unidos que las Fuerzas Armadas de Irán responderán de manera “contundente y devastadora” ante cualquier nueva acción que consideren una agresión, en medio de una escalada militar entre Washington y Teherán en Oriente Medio.
En un mensaje difundido por medios oficiales iraníes, Abdollahi reafirmó la lealtad del estamento militar al líder supremo, Mojtaba Khamenei, y aseguró que las fuerzas seguirán sus directrices para preservar “los ideales de la revolución”, la unidad nacional y la seguridad del país.
El general señaló que las Fuerzas Armadas emplearán “todo nuestro potencial y capacidad” para fortalecer la cooperación entre los distintos cuerpos militares, la población y las instituciones del Estado, con el fin de garantizar los intereses nacionales, defender los derechos del pueblo y asegurar la integridad del país.
Abdollahi dirigió una advertencia explícita a Washington, al que describió con términos duros, y afirmó que “cualquier intento de codicia, intimidación, totalitarismo y barbarie será respondido con contundencia y devastación por los valientes combatientes creyentes de las fuerzas armadas”. Añadió que Teherán impondrá a su adversario “costos aún más altos que las dos y tres guerras impuestas”.
El general defendió que las capacidades defensivas de Irán constituyen “un sólido respaldo para la paz y la seguridad” y posibilitan que el Gobierno desarrolle políticas en beneficio de la población.
Asimismo, acusó a Estados Unidos de intentar generar divisiones internas tras, según él, sufrir “una serie de derrotas en la guerra militar”. Señaló que el “campamento enemigo” busca enfrentar a la población con las autoridades iraníes y urgió a mantener la cohesión nacional para contrarrestar lo que calificó como “una siniestra conspiración”.
Abdollahi concluyó que las Fuerzas Armadas protegerán “con todo nuestro potencial y capacidad” la unidad del país bajo el liderazgo de Mojtaba Khamenei y reiteró su compromiso con la defensa de la República Islámica.
Por otra parte, el Ejército iraní anunció que a primera hora del domingo lanzó una nueva oleada de ataques con drones contra objetivos estadounidenses en Kuwait. Según el comunicado oficial, los ataques afectaron a un depósito de municiones en el campamento Al-Adairi y a instalaciones de personal y equipamiento en la base aérea Ali Al Salem, como parte de la decimoséptima fase de la Operación Saegheh.
Estados Unidos, por su parte, efectuó en la madrugada la octava ronda de bombardeos contra objetivos en Irán por orden del presidente Donald Trump, con el objetivo declarado de reducir la capacidad de Teherán para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y en respuesta a un ataque de la Guardia Revolucionaria Islámica que provocó la muerte de dos militares estadounidenses en Jordania. Un soldado permanece desaparecido.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que los ataques aéreos comenzaron a las 18:00 horas del sábado (hora del este de Estados Unidos). Horas después, el CENTCOM declaró concluida la ofensiva nocturna, la octava consecutiva, y señaló que más de 50.000 uniformados estadounidenses continúan desplegados en la región, en estado de máxima vigilancia y preparados para actuar.
En una actualización difundida en redes sociales, el CENTCOM indicó que las fuerzas estadounidenses atacaron instalaciones de vigilancia costera y defensa aérea, capacidades marítimas, así como depósitos de misiles y drones iraníes, con el objetivo de debilitar las capacidades militares de Irán.
Además, las fuerzas militares estadounidenses atacaron posiciones de la Guardia Revolucionaria Islámica que, según Washington, estuvieron implicadas en los ataques contra militares estadounidenses en Jordania el 17 de julio.

