Soy Anamá Ferreira y estos son algunos de mis videos virales, dice la modelo brasileña, que repasa momentos insólitos, divertidos y hasta peligrosos vividos en su exposición pública. También responde con humor y naturalidad a los comentarios que recibe de la gente.
¿Qué le pasa a los hombres?
El primer video evoca un episodio reciente: el encuentro que se produjo entre ella y el diputado Martín Tetaz. Cuenta, entre risas, que aceptó la cita sin conocerlo en persona ni saber cómo era físicamente, y que incluso fue con tacones de 15 centímetros. La salida no derivó en una relación sentimental: “No hemos tenido un romance, aunque la gente crea que sí”, aclara.
Anamá admite cierto desinterés por las citas tras varias experiencias fallidas: “No sé qué les pasa a los hombres”. Relata una anécdota en la que, al llegar a la puerta de un restaurante en tacones altos, descubre que su cita era de baja estatura y se sorprende. Añade que no pretende discriminar a nadie y enfatiza su propia condición de mujer negra, pero reconoce que en ese caso la diferencia de altura no le resultó atractiva.
¿A quién aceptaría para una cita?
Sobre la posibilidad de salir con otros políticos, Anamá evalúa imágenes públicas y descarta varias opciones. Al ver a Axel Kicillof, comenta que también es de baja estatura, que no le resultaría cómodo que le apoye la mano en el hombro y que, aunque tiene buenos ojos, le parece alguien que se enoja con facilidad, por lo que no habría “match”. Sobre Horacio Rodríguez Larreta señala que está casado y dice que no encaja, por lo que tampoco lo consideraría.
Anamá justiciera
La conversación cambia cuando recuerda un episodio en el que persiguió a un ladrón. Relata que, paseando por el centro de Buenos Aires, su amiga fue víctima de un robo; ella salió corriendo tras el autor del hecho, lograron detenerlo y recuperar la cartera —una Chanel— y luego fueron a tomar vino para aliviar el susto. Hoy lo cuenta con humor, aunque en su momento actuó de forma instintiva.
¿Qué dice la gente sobre Anamá Ferreira?
Anamá comenta que recibe críticas continuas, muchas veces centradas en su acento, y rechaza la sugerencia de que debería regresar a Brasil: “No me voy a ir”, responde con firmeza. A partir de ahí lee y responde a algunos comentarios.
Un usuario escribió: “¿Algún genetista descubrió la mutación de Donato y Anamá Ferreira, que no logran hablar español después de 30 años en Argentina?”
Ella corrige: lleva cinco décadas viviendo en el país y señala, en tono de broma, que Donato cada vez habla peor.
También recibe elogios, como: “Qué bella femme. Cada vez más bella”.
Ante eso, agradece y admite que le gusta el francés, que le agrada que le digan al oído “Je t’aime, mon amour”.
Entre confesiones, risas y anécdotas, Anamá cierra la charla manteniendo el tono espontáneo y humorístico con el que la inició.


