Por primera vez desde que comenzó su tradición en 1999, Pantone ha elegido un blanco como color del año. El tono para 2026, llamado Cloud Dancer (PANTONE 11-4201), es un blanco equilibrado y etéreo que, según la compañía, simboliza serenidad, calma y la posibilidad de nuevos comienzos en un contexto global marcado por la agitación y la transformación.
El anuncio del Pantone Color Institute ha llamado la atención de la industria del diseño y la moda, así como de observadores culturales, por el significado inédito de esta selección, según reportó TIME.
Un blanco con carga simbólica
“Cloud Dancer” se presenta como un blanco de presencia ligera, descrito por Pantone como “un susurro de calma y paz en un mundo ruidoso”. La empresa sostiene que, al igual que un lienzo en blanco, este color expresa el deseo colectivo de un nuevo comienzo y la apertura a nuevas formas de pensamiento.
En su comunicado, Pantone afirmó: “Similar a un lienzo en blanco, Cloud Dancer significa nuestro deseo de un nuevo inicio. Al desprendernos de capas de pensamientos obsoletos, abrimos la puerta a nuevos enfoques”.
La selección del color del año la realiza el Pantone Color Institute, un equipo internacional de especialistas en color que analiza tendencias emergentes en tecnología, valores sociales, arte, destinos de viaje y el ánimo general de diseñadores y consumidores.
Laurie Pressman, vicepresidenta del instituto, explicó a TIME que el equipo actúa “casi como antropólogos del color”, identificando familias cromáticas que aparecen en distintos ámbitos del diseño y afinando la búsqueda hasta hallar el tono que mejor refleja el momento.
El significado para Pantone
Leatrice Eiseman, directora ejecutiva del Pantone Color Institute, señaló que “Pantone 11-4201 Cloud Dancer es un matiz discreto que ofrece una promesa de claridad”. Eiseman añadió que, ante la saturación de estímulos externos que dificulta escuchar la voz interior, este blanco representa una decisión consciente por la simplificación: “Cloud Dancer mejora nuestro enfoque y nos libera de la distracción de influencias externas”.
En la historia de las selecciones anuales de Pantone hay precedentes de tonos neutros, pero nunca un blanco puro. En 2006 se eligió “Sand Dollar” en un contexto de preocupaciones económicas, aunque se trataba de un neutro más que de un blanco. En años recientes la compañía escogió “Mocha Mousse” en 2025, valorado por su calidez y equilibrio, y “Peach Fuzz” en 2024, descrito como un tono suave y acogedor.
Contexto social y cultural
La decisión de Pantone tiene repercusiones que van más allá de la paleta cromática, influyendo en tendencias de diseño, moda y cultura. El color del año suele marcar el tono de colecciones, productos y campañas, reflejando y a la vez moldeando el ánimo colectivo. La elección de un blanco puro como “Cloud Dancer” puede entenderse como una invitación a la introspección, la renovación y la conexión humana en tiempos de cambio.
En la moda contemporánea ya se observa la influencia del nuevo color del año. En la última Gala del Met hubo varios diseños con plumas, entre ellos el vestido blanco de Diana Ross con una cola de 5,5 metros. Emma Stone llevó un vestido de Louis Vuitton con dobladillo abullonado en el Festival de Cine de Venecia, y la cantante Rosalía apostó por prendas blancas vaporosas y limpias en la promoción de su álbum Lux.
Según Pantone, “Cloud Dancer” evoca la necesidad de entendimiento y vínculo entre las personas y simboliza la oportunidad de empezar de nuevo, con la promesa de un futuro abierto a nuevas posibilidades.


