Especialistas en nutrición y cardiología, citados por EatingWell, señalan cuatro alimentos congelados que benefician la salud cardiovascular. Además de ser prácticos y accesibles, estos productos mantienen su valor nutricional y se integran con facilidad en la alimentación cotidiana, según la evaluación de María Laura Haddad-García, dietista de la Universidad de Granada.
La salud del corazón está influida por diversos factores, entre ellos una dieta rica en fibra, antioxidantes, grasas saludables, vitaminas y minerales. Krutika Nanavati, investigadora en nutrición citada por EatingWell, destaca que la congelación preserva vitaminas y minerales, lo que convierte a los congelados en una alternativa válida para mantener una dieta cardioprotectora durante todo el año. Nanavati señala además que esta opción es muy útil en días ocupados cuando no hay disponible producto fresco.
También subraya que los alimentos congelados ayudan a reducir el desperdicio y facilitan la constancia en hábitos saludables. Cuidar el corazón no solo disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares e hipertensión, sino que también protege otros órganos, eleva los niveles de energía y reduce la probabilidad de desarrollar diabetes o enfermedad renal.
A continuación se describen los congelados que expertos recomiendan para favorecer la salud cardiovascular:
1. Frutos del bosque
Las bayas congeladas —como frambuesas, arándanos, fresas y moras— están disponibles todo el año y son ricas en antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación y el riesgo de enfermedades del corazón. Tras la congelación conservan antocianinas y compuestos fenólicos que pueden contribuir a disminuir la presión arterial y la aterosclerosis.
Harvard Health señala que las bayas aportan antioxidantes, vitaminas y fitoquímicos con efectos antiinflamatorios y antiplaquetarios, beneficiosos para la salud vascular. Además, se ablandan rápidamente y combinan bien con yogur o avena, aportando sabor y nutrientes desde el desayuno.
2. Espinaca congelada: nitratos y practicidad
La espinaca congelada destaca por su contenido en nitratos, compuestos asociados a la reducción de la presión arterial, la relajación de las paredes vasculares y la mejora del flujo sanguíneo. Viene habitualmente lavada y picada, lo que facilita su uso en batidos, sopas, tortillas o platos de legumbres, permitiendo incorporar verduras de hoja verde al menú diario sin mucha preparación y manteniendo sus beneficios nutricionales.
3. Salmón congelado: fuente de omega-3
El salmón congelado es una fuente importante de ácidos grasos omega-3 y tiene bajo contenido de grasas saturadas. Como el organismo no puede producir estos ácidos esenciales, es necesario obtenerlos mediante la dieta.
Si se congela y descongela correctamente, el salmón conserva sus nutrientes y puede ayudar a reducir triglicéridos, disminuir la inflamación y mejorar la salud cardiovascular, siendo comparable en beneficio al salmón fresco. Harvard Health recomienda consumir pescados grasos, como el salmón, varias veces a la semana para proteger el corazón.
4. Porotos de soja (edamame)
El edamame, que son semillas de soja inmaduras, aporta fibra, proteína vegetal, potasio y antioxidantes. Este alimento contribuye a mantener niveles saludables de colesterol y puede agregarse a ensaladas, bowls, salteados o consumirse como aperitivo condimentado. Aunque las evidencias varían, la fibra soluble del edamame puede ayudar a reducir el colesterol y el potasio puede colaborar en el control de la presión arterial.
Sugerencias para incorporar congelados a la dieta diaria
Harvard Health recomienda añadir verduras congeladas a sopas, guisos, pastas o cereales sin necesidad de preparación previa; usar bayas en batidos, yogures o postres fríos; cocinar pescado congelado para cenas nutritivas; y emplear edamame para aumentar el aporte de fibra y proteína en distintos platos.
Los alimentos congelados ofrecen una alternativa eficiente para mejorar la calidad nutricional de la dieta y optimizar el tiempo en la cocina, siempre que se seleccionen e integren con planificación y criterio.


