En una gala dominada por grandes producciones audiovisuales, Zoe Hochbaum defendió en la alfombra roja de los Martín Fierro de Cine 2025 al cine independiente. Como protagonista y productora de Verano Trippin’, celebró las nominaciones y reivindicó el valor de las obras que surgen desde la autogestión, el riesgo y una mirada autoral.
Hochbaum asistió acompañada por su pareja, Manu Fanego —reciente ganador del Martín Fierro de Teatro— y se mostró orgullosa del recorrido que la ópera prima de Morena Fernández Quinteros logró en un contexto difícil para la industria nacional.
“Vine en plan de productora total”, comentó a Guido Záffora entre risas. También pidió con firmeza que premios como los Martín Fierro integren y den visibilidad a proyectos independientes: explicó que Verano Trippin’, frente a los grandes tanques estrenados, es una película más pequeña, de autor, y que es importante que ese tipo de producciones sean vistas y reconocidas.
Estrenada meses atrás en salas comerciales, Verano Trippin’ se convirtió en un fenómeno generacional. Protagonizada por Hochbaum y Miranda de la Serna, y con la participación de Lali Espósito como una villana inesperada, la película producida por Orca Films relata la crisis de una amistad adolescente que deriva en una aventura que va de lo íntimo a lo criminal.
Desde el escenario, Ariel Staltari convocó a Morena Fernández Quinteros al recibir el Martín Fierro a Mejor Actor de Reparto por su papel en la película. Verano Trippin’ celebró: además del galardón de Staltari, la película compitió en categorías como música original, fotografía y actuaciones de reparto. El actor dijo entre risas y emoción que habían hecho “una película muy amorosa” y compartió el reconocimiento con Zoe, con Morena, con el elenco y con todo el equipo involucrado.
En su agradecimiento, Staltari rememoró a su familia y definió a sus padres como “dos comerciantes que un día vieron a su hijo hacer esa cosa rara del arte”; habló del oficio como una forma de sanar y describió la actuación como un canal de expresión que ayuda a procesar y curar heridas.
La defensa del cine nacional marcó tanto el discurso del ganador como las declaraciones de la productora en la alfombra roja. Hochbaum destacó la importancia de que una película con presupuesto reducido pero gran potencia creativa pueda acceder a premios y público: expresó su felicidad y orgullo por estar presente en una ceremonia que, dijo, se vuelve cada año más atractiva y amena.
Verano Trippin’ construyó su identidad a partir de los afectos y la colaboración: nació de una charla entre Zoe y Morena Fernández Quinteros, se rodó en medio de la lluvia en Bariloche y se consolidó por la química entre sus protagonistas. El rol de Lali Espósito como una narcotraficante que tensiona la amistad de las protagonistas fue uno de los giros más comentados; las protagonistas coincidieron en Teleshow en que fue un desafío que la actriz afrontó con entrega.
En una noche en la que prevalecieron las grandes producciones, Zoe Hochbaum optó por visibilizar las películas surgidas del riesgo y la pasión, un gesto que no pasó desapercibido. Mientras la industria celebraba los proyectos más imponentes de 2025, Verano Trippin’ recordó que el cine argentino también se construye desde abajo, con vínculos, militancia cultural y esas películas pequeñas que, al encontrar su público, se vuelven grandes.


