El edificio conocido como Villa Castelforte, ubicado en la calle Rosales 1521, es una construcción de finales del siglo XIX que se ha consolidado como una de las reliquias más destacadas de la región. Su obra comenzó en 1874 bajo la dirección del arquitecto genovés José Canale, quien lo proyectó con un claro marcado por la tradición arquitectónica italiana. A lo largo de más de un siglo y medio, el inmueble ha conservado su presencia histórica y el interés de la comunidad local por su valor patrimonial.
Una de las principales atracciones para quienes visitan el castillo es un túnel habilitado que forma parte de una serie de pasadizos subterráneos en el predio. Este tramo accesible tiene aproximadamente cincuenta metros y arranca desde el interior del edificio. Según testimonios transmitidos por vecinos a lo largo del tiempo, dichos pasadizos habrían comunicado el castillo con distintos puntos de Adrogué, entre ellos la iglesia, la Municipalidad, la comisaría y la estación de trenes. Estas historias, que mezclan tradición oral y memoria colectiva, contribuyen al aura de misterio y curiosidad que rodea al lugar.
Durante el año en curso, el Castillo Castelforte abrió sus puertas en varias ocasiones para la comunidad. En febrero, marzo y noviembre se llevaron a cabo jornadas de visita con modalidad de ingreso por orden de llegada y un bono contribución destinado al mantenimiento del inmueble. Esas aperturas congregaron a numerosos vecinos interesados en conocer tanto la arquitectura como el sector subterráneo. La fórmula de acceso prioriza la visita presencial y apela al aporte voluntario para costear tareas de conservación y organización.
La programación de visitas se repite de forma periódica: la actividad se anuncia para permitir el recorrido por el interior del castillo y su sector subterráneo en horarios vespertinos, con ingreso sujeto al cupo disponible. Esta limitación responde a la necesidad de preservar el entorno, garantizar la seguridad de los visitantes y controlar el flujo dentro de espacios antiguos que requieren cuidados especiales.
En conjunto, Villa Castelforte representa un ejemplo de patrimonio urbano que enlaza la historia arquitectónica con la memoria comunitaria. Sus salas, fachadas y pasadizos subterráneos atraen tanto a residentes como a visitantes interesados en la historia local, mientras las aperturas organizadas y la contribución para su mantenimiento permiten sostener su conservación y su presencia en la vida cultural de la localidad.


