La Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (MOE/OEA) en Honduras rechazó este martes cualquier llamado a alterar el orden público que ponga en riesgo las etapas pendientes del proceso electoral y señaló que es esencial que el Consejo Nacional Electoral (CNE) pueda desempeñar su trabajo sin presiones, según un mensaje publicado en la red social X.
El pronunciamiento se produjo pocas horas después de que el expresidente Manuel Zelaya —esposo y principal asesor de la presidenta Xiomara Castro y coordinador general del partido gobernante Libre— convocara a grupos de activistas en Tegucigalpa a movilizarse hacia un centro de apoyo logístico del CNE.
La misión hizo además un llamado a agilizar el conteo y maximizar la trazabilidad de los votos, y pidió a las autoridades, partidos y candidaturas que esperen los resultados oficiales y respeten la voluntad popular expresada en las EleccionesHonduras2025. Subrayó también la importancia de proteger los materiales electorales.
Con el 99,40 % de las actas procesadas, el registro más reciente del CNE ubica en primer lugar a Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, con 1.298.835 votos (40,52 %); en segundo lugar a Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con 1.256.428 votos (39,48 %); y en tercer lugar a la candidata de Libre, Rixi Moncada, con 618.448 sufragios (19,29 %).
A más de una semana de los comicios, permanecen por escrutar al menos 2.773 actas debido a inconsistencias; el CNE indicó que esa fase comenzaría el miércoles. La presidenta del organismo, Ana Paola Hall, declaró que la caída del sistema de escrutinio registrada durante las elecciones se debió a “problemas técnicos ajenos al pleno”.
En estas elecciones los hondureños eligieron presidente, tres designados presidenciales (vicepresidentes), 298 alcaldías, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 representantes para el Parlamento Centroamericano.
Nasralla afirmó en sus redes sociales que su equipo posee el 100 % de las actas físicas y que, según sus cálculos, habría ganado los comicios. El CNE, en cambio, mantiene que el escrutinio oficial continúa y que cualquier resultado definitivo debe basarse únicamente en los datos validados por el organismo.
Estados Unidos respaldó la postura del CNE y urgió a que el organismo certifique los resultados de forma expedita. Un portavoz del Departamento de Estado declaró que no tienen conocimiento de evidencia creíble que justifique un llamado a la anulación.
(Con información de EFE)


