15 de enero de 2026
Buenos Aires, 22 C

Calor extremo amenaza 10 sedes del Mundial 2026

Las altas temperaturas, los incendios forestales, las tormentas y la contaminación del aire representan nuevas amenazas para la organización del Mundial 2026, que se disputará entre junio y julio en 16 ciudades de Estados Unidos, Canadá y México.

El torneo, seguido por millones de personas, podría ver afectada la seguridad de los aficionados, la salud de los jugadores y la operativa comercial local debido a condiciones meteorológicas cada vez más extremas e impredecibles.

Estadios en riesgo y antecedentes preocupantes

Un análisis de BBC Worklife indica que 10 de los 16 estadios tienen un “riesgo muy alto” de episodios de calor extremo. Maddy Orr, especialista en clima y deporte radicada en Toronto, advierte que la cancelación de partidos sería uno de los mayores desafíos económicos.

Orr señala que cancelar un evento puede implicar reembolsos de entradas y el pago de personal desplazado, además de exponer a aficionados, deportistas y organizadores a riesgos derivados de incendios, tormentas o mala calidad del aire.

Casos recientes en torneos internacionales en EE. UU. muestran la magnitud del problema. En la última FIFA Club World Cup hubo retrasos importantes: en Orlando la segunda mitad del Benfica vs. Auckland City se interrumpió por más de dos horas por lluvias y tormentas, y el partido Mamelodi Sundowns vs. Ulsan HD comenzó con más de una hora de atraso.

Impacto directo en la experiencia y la economía

Las condiciones climáticas adversas no solo ponen en peligro la programación de partidos, sino que generan incertidumbre para espectadores, voluntarios y comercios locales.

En Nueva Jersey y Cincinnati, los encuentros Palmeiras vs. Al-Ahly y Salzburg vs. Pachuca se detuvieron durante 40 y 90 minutos respectivamente, ocasionando molestias y complicaciones logísticas. Estas interrupciones pueden traducirse en pérdidas económicas relevantes.

Orr advierte que los costes legales y contractuales por eventos no celebrados podrían ascender a millones de dólares por partido. Los compromisos con cadenas de televisión, proveedores y patrocinadores aumentan la presión para adaptar recursos y evitar incumplimientos.

Precauciones para los aficionados: seguros y reembolsos

Los especialistas recomiendan a quienes asistan al Mundial contratar seguros de viaje que cubran cancelaciones y cambios de fecha. Lisa Webb, abogada experta en consumo, aconseja comprobar las coberturas específicas antes de comprar.

Webb explica que, si un partido se cancela, lo habitual es que se reembolse la entrada; si se reprograma, la entrada suele seguir vigente y corresponderá al espectador decidir si asiste. También recomienda hoteles con políticas flexibles y evitar reservas no reembolsables.

Usar tarjetas de crédito para pagos importantes como entradas, alojamiento o vuelos puede facilitar reclamaciones en caso de problemas, ya que en lugares como Reino Unido y EE. UU. existen mecanismos de protección al consumidor y coberturas bancarias útiles frente a imprevistos.

Respuesta y preparación en las ciudades sede

Algunas sedes ya han puesto en marcha medidas para gestionar el calor y otros riesgos. Kansas City, identificada como de alto riesgo, constituyó un equipo interdisciplinario con profesionales de la salud, meteorólogos, entrenadores y académicos para proteger a visitantes y residentes.

Entre las acciones figuran la instalación de nebulizadores, zonas sombreadas, estaciones de enfriamiento e información en tiempo real. Pam Kramer, del comité organizador KC2026, destaca el enfoque preventivo: informar al público, establecer protocolos médicos, atender a grupos vulnerables y mantener monitoreos ambientales constantes.

Antes de cada partido, los aficionados recibirán notificaciones con recomendaciones sobre hidratación y seguridad. Kramer añade que, aunque no pueden fijar todos los horarios de los partidos, aportarán su asesoramiento experto y advierte sobre el riesgo de calor extremo también en ciudades como Miami, Dallas, Houston y Atlanta.

Adaptación, comunicación y perspectivas

El comercio local espera que el Mundial impulse ventas y turismo, pero su éxito dependerá de la estabilidad y continuidad del evento. Mark Kenna, propietario de una tienda en Vancouver, valora las oportunidades comerciales del torneo y reconoce los retos logísticos que implican los riesgos climáticos.

Una gestión eficaz del riesgo meteorológico y una comunicación clara con visitantes y residentes serán claves para que el Mundial 2026 sea seguro y memorable. La colaboración entre autoridades, organizadores, empresas y aficionados será esencial para mitigar los efectos del clima extremo y los imprevistos derivados de la crisis ambiental.

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