Scott Finn, actor conocido en la industria del cine para adultos, falleció a los 27 años en circunstancias que no han sido divulgadas públicamente. Su muerte ocurrió el 23 de noviembre, según informaron sus padres, Joel y Libby Messerly, y la familia confirmó que el funeral tuvo lugar el 4 de diciembre.
No se ha comunicado oficialmente la causa del deceso. En su última publicación en redes sociales, de fecha 18 de junio, Finn dejó entrever que atravesaba un momento difícil: “Ha sido una vida difícil el último año y medio con el divorcio, pero finalmente estoy soltero de nuevo, ha pasado un tiempo desde entonces, les mostré mis favoritos, así que aquí están”, escribió junto a una selfie, lo que reflejó una etapa de vulnerabilidad y transición personal.
La falta de información sobre los motivos de su muerte, junto con las referencias públicas a sus problemas personales, generó conmoción entre seguidores y colegas.
Trayectoria y carrera en la industria del cine para adultos
Según Q Salt Lake, Scott Finn —cuyo nombre real era Rhett Messerly— ingresó al entretenimiento para adultos en 2018. Su trabajo apareció en sitios dirigidos a público gay, como Active Duty y Next Door Studios. Se destacó por su presencia escénica y su capacidad de conectar con distintos públicos, lo que le permitió avanzar en un sector competitivo.
Finn habló públicamente sobre su bisexualidad, lo que provocó reacciones diversas entre admiradores y críticos. En 2020 respondió a quienes cuestionaban sus motivaciones con una declaración franca: “Jaja, no tienes ni idea de quién soy. Soy un cabrón sexual. Me gustan los hombres y las mujeres… He tenido sexo con una mujer en los últimos tres años. Y con unos 100 hombres”. Ese estilo directo formó parte de su imagen pública.
En el último año antes de su fallecimiento, Finn se distanció gradualmente del cine para adultos y creó nuevas cuentas en redes sociales para impulsar su interés por la cocina, una actividad que buscaba desarrollar fuera de las cámaras.
Vida personal y problemas recientes
Fuera de su trabajo, Finn vivió un periodo complicado que compartió en redes. Un divorcio reciente marcó su último año y medio, según sus propias publicaciones, que transmitieron el impacto emocional de ese proceso y la búsqueda de nuevos rumbos personales.
Su apertura sobre su vida personal encontró eco entre sus seguidores, quienes interpretaron sus mensajes como un intento de sinceridad poco habitual en figuras de su sector. Ese periodo de dificultad coincidió con su alejamiento profesional y su exploración de nuevas actividades.
Finn nació en Pleasant View, Utah, y asistió a la Weber High School. Durante su juventud fue descrito por compañeros como una persona sociable y con capacidad para aceptar a los demás, rasgos que, según su familia, mantuvo a lo largo de su vida.
Reacciones familiares y obituario
La familia de Scott Finn publicó un obituario donde lo recordaron con cariño. Sus padres, Joel y Libby Messerly, expresaron que encuentran consuelo al pensar que “su dolor aquí ha terminado y que descansa nuevamente con su Padre Celestial”.
El obituario rememora que de joven era conocido como el “tonto” entre amigos y el “chico guapo con buenos músculos” entre las chicas del colegio, y que siempre tenía una manera de provocar sonrisas y risas en quienes lo conocieron.
También destaca su disposición para ayudar: desde asistir a personas con vehículos atascados en la nieve hasta brindar comida o apoyo emocional. Estas anécdotas subrayan la dimensión personal y solidaria que su familia asocia con su recuerdo.
Recuerdos y legado de Scott Finn
Además de su carrera profesional, Finn dejó un impacto emocional en quienes lo conocieron. El obituario familiar señala que será recordado por su disposición a ayudar y por su sentido del humor, y recoge anécdotas sobre su personalidad extrovertida y su manera de relacionarse con los demás. Para quienes lo lloran, su legado reside en las relaciones que formó y en las memorias personales que dejó tanto dentro como fuera de la industria.


