Durante un homenaje a Manuel Dorrego en el Cementerio de la Recoleta, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, y el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, mostraron una cercanía llamativa en medio de una tensa calma interna en el peronismo provincial. Ambos representan corrientes distintas a la conducción de La Cámpora.
El encuentro fue de carácter protocolar y tuvo lugar en la conmemoración del 197.o aniversario del fusilamiento de Dorrego. Frente al mausoleo histórico —declarado Monumento Histórico Nacional y vinculado a la figura de Juan Manuel de Rosas— los dirigentes destacaron la relevancia del prócer.
Gray, en su cuenta personal de X, subrayó el rol de Dorrego como defensor del federalismo y lo vinculó a valores como la justicia social, la soberanía popular y la búsqueda de mayor igualdad y federalismo en el país: “Recordamos a un patriota ejemplar”, afirmó junto con imágenes del acto.
En la actividad también participaron el presidente del Partido Federal, Daniel Madeo; la diputada provincial Liliana Romero; el presidente del Instituto de Estudios Históricos Juan Manuel de Rosas, Gelly Cantilo; y Santiago Ceria, descendiente de Manuel Dorrego.
La presencia de Bianco —uno de los cuadros más cercanos al gobernador— junto a Gray, reconocido adversario de La Cámpora y de la conducción del PJ bonaerense encabezada por Máximo Kirchner, mostró un punto de encuentro entre sectores que compitieron con listas separadas en las elecciones provinciales del 7 de septiembre y en las legislativas nacionales del 26 de octubre.
En plena campaña, Gray expresó en una transmisión en vivo por Infobae sus fuertes desacuerdos con el kirchnerismo y con candidatos impulsados al Congreso nacional. Señaló que, en esta ocasión, no se identifica con la lista de Fuerza Patria y mencionó a referentes como Juan Grabois y La Cámpora como ejemplos de posturas que no lo representan, remarcando que no deberían ser la única voz del peronismo bonaerense.
Gray fue presidente del PJ bonaerense entre 2018 y 2019 y, en ese momento, mantenía cercanía con el kirchnerismo. Tras ese mandato y luego de un acuerdo de presidencia rotativa con el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, La Cámpora le cerró la posibilidad de renovar el cargo, pese a sus pedidos de realizar una elección interna en el partido.
El peronismo bonaerense se encuentra en proceso de reorganización después de las elecciones legislativas. La situación se da con Cristina Kirchner en prisión domiciliaria en San José 1111 y con la finalización del mandato de Máximo Kirchner al frente del PJ provincial el jueves 18 de diciembre; el Consejo Provincial partidario se reunirá al día siguiente en la Casa Cultura y Arte de Malvinas Argentinas para evaluar nuevas figuras de cara a 2026/2027 y al desafío que plantea el Gobierno de Javier Milei.
En paralelo, el kirchnerismo y el espacio del gobernador Axel Kicillof mantienen una disputa por una vicepresidencia relevante en la Cámara alta provincial: el kirchnerismo impulsa al senador Mario Ishii, mientras que el “axelismo” propone a la senadora por la Sexta sección Ayelén Durán; la semana pasada no hubo acuerdo. Estos movimientos repercuten en el gobernador y muestran la tensión interna del peronismo, mientras la figura de Manuel Dorrego —fusilado por orden de Juan Lavalle el 13 de diciembre de 1828 en Navarro, a los 41 años— sigue siendo un símbolo del ideario “nacional y popular” asociado al peronismo bonaerense.


