Desde las elecciones primarias (PASO) de agosto de 2023, en las que Javier Milei obtuvo el 30% de los votos frente a “Juntos por el Cambio” (28% entre Patricio Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta) y Sergio Massa, entonces candidato del “Frente de Todos” con 27% más el aporte de Juan Grabois, el índice Merval en dólares —que refleja la valuación de las empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA)— se incrementó un 146% hasta el jueves pasado, según el último informe semanal de Quantum.
Quantum aclara que, si la comparación se hace contra las PASO de 2019 —donde la fórmula Fernández-Fernández ganó por 15 puntos (47 a 32) sobre la candidatura de Mauricio Macri y desencadenó una fuerte caída bursátil—, el desempeño del Merval desde entonces (aumento del 102%) es inferior al del S&P 500 (136%) en el mismo período, pero superior al modesto 12% del IBOV y a la caída del 3% del MSCI, índice de capitalización de empresas latinoamericanas.
.responsive {width: 100%; height: auto;}
En lo que va de 2025, el resultado del Merval medido en dólares por “contado con liquidación” (CCL) no es positivo: registra una caída del 8%, en contraste con subas del 17% del S&P de Wall Street, del 52% del IBOV brasileño y del 45% del indicador latinoamericano.
El informe también evalúa períodos más extensos y destaca la “muy alta volatilidad” y el rezago del índice porteño en las últimas tres décadas. Por ejemplo, en el lapso 1992-2025 el Merval CCL aumentó 152%, mientras que el S&P 500 y el IBOV crecieron en torno al 1.500%, casi diez veces más.
PASO a PASO
Los movimientos bursátiles son más pronunciados en una economía tan volátil como la argentina: las caídas pueden ser muy profundas y las recuperaciones posteriores se notan con fuerza en las comparaciones. Desde el mínimo de la crisis de 2008-2009 (hipotecas subprime, quiebra de Lehman Brothers y la gran crisis financiera) el Merval CCL aumentó 642%, muy por encima del 88% del IBOV brasileño y del MSCI latinoamericano, aunque algo por debajo del 909% del S&P 500 en ese mismo período.
Quantum pregunta si esta vez la recuperación del valor de las empresas argentinas se sostendrá en el tiempo —por ejemplo, si continuará la reducción del costo del capital— más allá de las diferencias entre empresas y sectores. El informe indica que, si bien algunas compañías ya muestran precios alineados con sus pares regionales, una continuidad del equilibrio fiscal y un orden macroeconómico más estable podrían favorecer una mayor convergencia del índice y de ciertos papeles. Entre los factores que contribuirían están aumentos en la rentabilidad esperada, reducciones del rendimiento relativo de otros activos y un crecimiento económico sostenido.
El documento también atribuye la evolución divergente a diferencias en los múltiplos de valuación entre empresas, que responden a factores como el sector, el clima de negocios, las regulaciones y la productividad.
.responsive {width: 100%; height: auto;}
En particular, dada la estructura de costos de capital local y la composición del MERVAL —con una elevada participación de bancos y compañías de petróleo y gas— el índice muestra una relación Deuda Neta/EBITDA comparativamente baja frente a otros índices de la región. En algunos casos el Precio/Ganancias (P/E) está por encima de pares regionales, mientras que el Precio/Valor Libro (P/BV) se ubica cerca de 1, frente a rangos de 1,4-2,2 en la región.
En el sector bancario, por ejemplo, algunos de los principales bancos argentinos muestran P/BV de 1,4-1,7, niveles inferiores a los comparables de Chile, Perú o Brasil, donde esas relaciones suelen situarse entre 2 y 3 veces.
En Petróleo y Gas, las empresas argentinas aparecen en línea o incluso por encima de los P/E de sus pares regionales, posiblemente por el potencial de proyectos y expectativas que impulsaron sus cotizaciones. Además, en indicadores como Deuda Neta/EBITDA las compañías locales muestran mejores ratios por estar menos endeudadas, una ventaja paradójica derivada de las dificultades recurrentes de acceso al crédito.
El historial argentino y la escasez de crédito también explican el marcado rezago de la capitalización bursátil de las empresas locales: según el Merval CCL, la capitalización actual es de USD 66.000 millones, muy lejos de los USD 681.000 millones del Bovespa (Brasil) y los USD 421.000 millones del Mexbol (México), menos de la mitad de los USD 153.000 millones del IPSA (Chile) e incluso inferior a los USD 98.000 millones del BVL (Perú).


