15 de enero de 2026
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Casos de acoso más aterradores contra celebridades

Varios artistas del mundo de la música y el cine han sido objeto de acoso por parte de personas que cruzaron la línea entre la admiración y la obsesión. Figuras como Taylor Swift, Madonna, Eminem, Keira Knightley y Harry Styles han sufrido episodios documentados de persecución y amenazas en diferentes países. Estos hechos, registrados entre 1996 y 2025, implicaron riesgos reales para la seguridad y la salud mental de las celebridades afectadas.

Los casos más destacados incluyeron agresiones físicas, entradas no autorizadas a domicilios y el envío reiterado de mensajes, cartas o regalos inquietantes. En muchos episodios intervinieron las autoridades y los tribunales dictaron órdenes de alejamiento y penas penales. Las respuestas habituales fueron órdenes judiciales, vigilancia privada y actuaciones policiales.

Ninguna posición pública garantizó protección completa: desde músicos internacionales hasta actrices británicas y estadounidenses experimentaron vulneraciones de su seguridad en hogares y entornos laborales.

Los casos más destacados de acoso en el ámbito artístico

Según informes, Taylor Swift obtuvo una orden de restricción de cinco años contra Brian Jason Wagner, un hombre de Colorado que la acosó con cientos de cartas y correos electrónicos.

Wagner accedió sin autorización a la propiedad de Swift en Los Ángeles y llegó a cambiar la dirección de su licencia de conducir para igualarla a la de la artista. El tribunal también impuso la prohibición de poseer armas de fuego o chalecos antibalas.

Madonna sufrió un episodio grave en 1996, cuando Robert Dewey Hoskins escaló el muro de su casa en Hollywood Hills. La cantante declaró que el hombre la amenazó de muerte y sostenía que debía casarse con ella.

Un guardia de seguridad detuvo a Hoskins disparándole antes de que lograra entrar en la vivienda. Fue condenado a diez años de prisión y posteriormente internado en un hospital psiquiátrico, al que volvió tras nuevos incidentes.

Uma Thurman relató en 2008 el acoso de Jack Jordan, que incluía la entrega de tarjetas, dibujos y mensajes perturbadores dirigidos a ella y a su familia.

Jordan afirmaba que él y Thurman estaban “predestinados” y llegó a negar la existencia de los hijos de la actriz. En ese episodio recibió tres años de libertad condicional, aunque volvió a ser arrestado en 2010 por intentar contactar de nuevo a la celebridad.

Según registros judiciales, Eminem fue víctima de varios episodios de acoso por parte de Matthew David Hughes, que entró en dos ocasiones en su residencia en Detroit.

El episodio más grave ocurrió en 2020, cuando Hughes rompió una ventana y afirmó que el rapero se encontraba allí para matarlo. El agresor fue condenado por invasión de domicilio y acoso agravado; durante el juicio Eminem describió el impacto emocional de los hechos.

El caso de la cantante británica Sophie Ellis-Bextor también tuvo amplia repercusión. Nishil Patel la acosó mediante cientos de mensajes en redes sociales y el envío de regalos no solicitados.

Patel también hostigó a personas del entorno íntimo de la artista y utilizó insultos agresivos en sus comunicaciones. La justicia dictó una orden que prohíbe cualquier contacto durante cinco años y establece penas de prisión en caso de reincidencia.

Consecuencias psicológicas y respuestas judiciales

Cheryl Tweedy, exintegrante de Girls Aloud y jurado en un conocido concurso televisivo, sufrió acoso persistente por parte de Daniel Bannister.

En su declaración judicial, Tweedy detalló que Bannister acudió repetidamente a su domicilio pese a las restricciones. En septiembre de 2025, la justicia británica le impuso al agresor una pena de 12 meses de prisión por violar la orden de alejamiento.

Harry Styles fue objeto de un acoso de carácter psicológico y emocional por parte de Myra Carvalho. Según la sentencia, la mujer le envió más de 8.000 tarjetas en menos de un mes, lo que afectó seriamente la tranquilidad del cantante, quien declaró sentirse inseguro.

Carvalho fue condenada a 14 semanas de prisión y deberá mantenerse alejada del artista durante diez años.

El actor Mark Revill llevó a cabo un acoso prolongado contra Keira Knightley y su esposo, que incluyó visitas reiteradas a su domicilio en Londres, el envío de postales y material con referencias a gatos, y mensajes en redes sociales, incluso después de haber recibido una orden de restricción indefinida.

Ante la gravedad de la conducta y la constatación de problemas psiquiátricos y actos ilícitos, un tribunal británico ordenó su internación en 2017.

Los casos documentados demuestran que la fama puede exponer a artistas a situaciones de acoso severas. Las víctimas recurrieron al sistema judicial, a seguridad privada y a apoyo psicológico. Estas historias evidencian el impacto emocional y social del fenómeno y subrayan el desafío continuo que supone proteger el bienestar en el ámbito del espectáculo.

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