El gobierno municipal de Tigre presentó ante el Concejo Deliberante un proyecto para modificar normas urbanísticas y fijar límites de altura para futuras edificaciones en distintos sectores del distrito.
La iniciativa, impulsada por el intendente Julio Zamora, se fundamenta en el crecimiento demográfico del municipio —que supera los 446.000 habitantes— y en el aumento de solicitudes de obra registrados en los últimos años. Desde el Ejecutivo sostienen que estos cambios hacen necesaria una actualización de los criterios para el uso del suelo.
El proyecto busca ordenar el perfil urbano y promover un desarrollo equilibrado y compatible con el entorno. Entre sus principales ejes figuran la regulación de alturas máximas, la exigencia de estacionamientos, la definición de retiros obligatorios y la promoción de sistemas constructivos sustentables.
El Municipio señala que la propuesta prioriza un modelo de crecimiento orientado a la calidad de vida, con más espacios verdes, servicios cercanos y una infraestructura capaz de acompañar la expansión sin generar conflictos entre distintos tipos de desarrollos.
El envío del proyecto coincide con una medida cautelar que suspendió por seis meses la habilitación de nuevos edificios en altura. La resolución fue dictada por el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N°2 de San Isidro, tras un amparo de organizaciones vecinales que reclamaron una planificación más profunda y estudios de impacto urbano, social y ambiental.
En ese contexto, el intendente Zamora confirmó que el Ejecutivo no apelará la decisión judicial, mientras el debate continúa con la participación del oficialismo, la oposición, vecinos y sectores vinculados a la construcción.
El tratamiento del proyecto en el Concejo Deliberante será determinante para definir el rumbo del desarrollo urbano de Tigre en los próximos años.


