MARTES, 16 de diciembre de 2025 (HealthDay News) — Un estudio reciente alerta sobre el incremento de los gastos vinculados a los problemas de conducta infantil y su impacto en las familias.
En 2022, la salud mental, el consumo de sustancias y otros servicios de salud conductual representaron cerca del 40% del gasto sanitario total en niños en Estados Unidos, casi el doble de la proporción registrada en 2011, según un artículo publicado el 15 de diciembre en JAMA Pediatrics.
Los investigadores señalan que los gastos relacionados con la atención conductual han crecido a un ritmo superior al de otros cuidados médicos, afectando en mayor medida a los hogares.
El gasto de bolsillo familiar para la atención conductual aumentó un promedio anual del 6,4%, frente al 2,7% anual observado en otros servicios de salud, según el estudio.
“Las familias están asumiendo costes crecientes”, afirmó la investigadora principal, la Dra. Ashley Foster, médica de urgencias pediátricas en los Hospitales Infantiles Benioff de la UCSF, en un comunicado.
“Como país, debemos asegurar que la atención de salud conductual sea accesible y asequible para todas las familias, independientemente de su cobertura de seguro”, añadió.
Para llevar a cabo el análisis, los autores revisaron datos nacionales de gasto en salud de niños de 6 a 17 años durante 11 años, abarcando el periodo 2011–2022.
En 2022, la salud conductual supuso 41.800 millones de dólares del gasto sanitario total en niños, y las familias pagaron 2.900 millones de dólares de su bolsillo, más de una cuarta parte del gasto de bolsillo familiar en salud, según los autores.
Los niños que requieren atención en salud conductual aumentan la probabilidad de que la familia sufra dificultades económicas, advierten los investigadores.
“Las familias con al menos un hijo con problemas de salud conductual tienen un 60% más de probabilidad de enfrentar una carga financiera elevada y un 40% más de probabilidad de sufrir una carga financiera extrema —es decir, destinar más del 10% de los ingresos familiares a ese cuidado—”, explicó Foster.
El estudio no fue diseñado para identificar causas definitivas, pero los datos ofrecen posibles explicaciones sobre las tendencias observadas.
“Es probable que confluyan varios factores: un aumento en el número de niños con problemas conductuales, en parte relacionado con la pandemia de COVID-19; un incremento del coste por visita a lo largo del tiempo; y una mayor accesibilidad a la atención”, señaló Foster. “El acceso ha mejorado por una menor estigmatización de los problemas de salud mental y por la expansión de espacios de atención comunitaria”.
Los hallazgos también reflejaron cambios en la modalidad de atención para la salud conductual infantil.
El gasto en servicios de atención domiciliaria creció a un ritmo anual del 25%, frente al 11% anual en el asesoramiento presencial. Además, el número de visitas por telemedicina aumentó un 99% anual entre 2020 y 2022.
“La telemedicina ha llegado para quedarse”, afirmó Foster.
Más información
El Hospital Infantil de Colorado ofrece recursos sobre los problemas de conducta en niños.
FUENTE: Universidad de California – San Francisco, comunicado de prensa, 15 de diciembre de 2025


