Fuerzas israelíes dispararon un proyectil de mortero sobre la línea de alto el fuego hacia una zona residencial palestina en la Franja de Gaza, en el último incidente que pone a prueba la tregua. Funcionarios de salud informaron que al menos 10 personas resultaron heridas y el ejército dijo que investiga lo ocurrido.
El ejército indicó que el mortero fue lanzado durante una operación en el área denominada “Línea Amarilla”, establecida en el acuerdo para separar la mayor parte de Gaza bajo control israelí del resto del territorio.
No se especificó qué labores realizaban las tropas ni si cruzaron la línea; el ejército añadió que el proyectil se desvió de su objetivo previsto, sin detallar cuál era ese objetivo.
Fadel Naeem, director del hospital Al-Ahli, señaló que su centro recibió a diez heridos del ataque en el centro de la Ciudad de Gaza, algunos en estado crítico.
No es la primera vez desde la tregua del 10 de octubre que el fuego israelí produce bajas palestinas fuera de la Línea Amarilla. Las autoridades sanitarias palestinas, controladas por Hamás, han reportado más de 370 fallecimientos por disparos israelíes desde el inicio de la tregua.
Israel afirma que responde a violaciones por parte de Hamás y sostiene que la mayoría de los muertos son combatientes del grupo. Sin embargo, un funcionario militar israelí, que habló bajo condición de anonimato según el protocolo, reconoció que hay incidentes en los que han muerto civiles, incluidos niños pequeños y una familia que viajaba en una furgoneta.
Las autoridades palestinas sostienen que en algunos casos mueren civiles porque la línea está mal señalizada. Israel ha colocado bloques amarillos para delinearla, pero en algunas zonas esos marcadores aún no han sido instalados.
El lunes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron haber hallado armas, equipos de vigilancia y material bélico atribuido a Hamás en operativos recientes en la Línea Amarilla al este de Rafah. Entre lo confiscado, según el comunicado militar, había fusiles tipo Kalashnikov, lanzacohetes RPG y cámaras empleadas por milicianos contra las tropas.
El informe de las FDI señala que el Equipo de Combate de la Brigada Golani, bajo la División de Gaza (143), ha centrado sus operaciones en la destrucción de infraestructuras subterráneas y superficiales vinculadas a actividades armadas en la zona. Las tropas dijeron haberse desplegado conforme al esquema del acuerdo de alto el fuego, aunque afirmaron que seguirán actuando para eliminar cualquier “amenaza inmediata” para las fuerzas y el Estado de Israel.
La tregua debe entrar próximamente en una segunda fase, pero ambas partes se acusan mutuamente de violaciones. La primera fase incluyó el intercambio de rehenes por prisioneros palestinos; la segunda contempla el despliegue de una fuerza internacional de estabilización, la formación de un gobierno tecnócrata para Gaza, el desarme de Hamás y más retiradas de tropas israelíes del territorio.
Los restos de un rehén, Ran Gvili, permanecen en Gaza y los militantes parecen tener dificultades para localizarlos. Israel exige la entrega de esos restos antes de avanzar hacia la segunda fase.
Hamás solicita mayor presión internacional sobre Israel para abrir los pasos fronterizos, cesar los ataques y permitir un aumento de la ayuda humanitaria en la franja.


